Nación para arriba, nación –si es española– para abajo. ¿España? Sin exagerar, que tampoco es para tanto. ¿Catalunya, Euskadi, Galiza? Sí, TODAS son nación: grandes, inmensas, incontestables. El concepto nación, dicen los exegetas zapaterinos, sólo es importante en aplicación de la separación española, pero nunca para unir. El concepto nación es dúctil como la columna de Zapatero ante los nacional-separatistas. Nación –siempre en referencia a España– es un concepto un poco así de aquella manera y como que no tiene importancia en su españolidad constitucional, alcanzando verdadera relevancia en su plasmación estatutaria. Dicho lo cual, españoles, tranquilos que le cambiamos el nombre a eso de España y como que es mejor –tontos– y ya veréis que tranquilo se queda uno consintiendo. Porque en la teoría Rubalcaba: todo lo que sea mejor para los que detestan España, es lo mejor para España; y que nadie exagere España que aquí lo más nación, lo más fetén, la reivindicación indiscutible, incontestable, mítica y mitológica es la catalana, vasca o gallega.
¿Qué es España, a qué llamamos España, qué queda de España? Se han preguntado muchos. Yo soy más simple ¿cuánto es España? ¿Tiene límites reales, fronteras tangibles o éstas son interpretables, maleables o sentidas? Si no siente usted el STOP, no pare; si no reconoce usted la aduana, no declare; si no respeta la frontera de España, contrabandee el concepto de nación e introduzca muchos en España, que Zapatero le ríe la gracia. Gabilondo lo cuenta y GALEUSCA lo goza. Y todo el que calla, otorga.
La filosofía la expresa ¿quién? Rubianes, Iu Forn, Avui y los jueces pistoleros que señalan corazones con el dedo. VISCA LA LLIBERTAD: de cagarse en España. SOCIALISMO: ¿sociaqué? Dame pan y llámame tonta... a España. IDENTIDAD: catalana o vasca, como mucho gallega, invisible española. DOCUMENTO NACIONAL DE IDENTIDAD: cambiaremos los documentos, para sustituir las naciones, para alterar las identidades. Y así, bailarán sobre tu tumba, España. Y se cagarán en tus muertos y en tus vivos, España. Y tu callarás, España. Y tú aguantarás, España. Porque el que protesta ante su muerte, crispa. Quien patalea cuando intentan atarle, es fascista. El emigrante, muerto de hambre, mísero currante, es imperialista. No te alteres y no pierdas los papeles, dáselos a Cataluña. HÍNCA LA RODILLA ESPAÑA.
Estoy impaciente por que lleguen los goyas de este fin de semana. Las pegatinas de LIBERTAD DE EXPRESIÓN PARA RUBIANES, y sus ganas de cagarse en España, rememorarán aquellas que pedían lo mismo para EL PELOTA VASCO y su socialización de la rendición. La rendición de España.
La delirante España se consuela: callad, que el rey no está muerto, está dormido. Duerme, duerme, mi niño, que tu España está muriendo, mi niño. Mi reina. Leonor.
sábado, enero 28, 2006
miércoles, enero 25, 2006
EL LAZARILLO DE TORPES
En un país donde se canta al Dioni, se homenajea al Lute y se grabaron películas encomiásticas para con la delincuencia juvenil (Perros callejeros, Navajeros, etcétera) tenía que pasar: se llevan los radares hasta con caja. Y si no se los llevan, los pintan, los apedrean, atizan cartuchazos a la cámara o, tapando la matrícula de un coche que pasa a 170 Km por hora, exhiben unos calvos por el parabrisas trasero del vehículo, recogido fotográficamente para risión en la oficina de Tráfico correspondiente. ¡qué país coño!
Pero fuera de bromas, que no lo son tanto pues evidencian una falta de previsión que se tendrá que subsanar de la manera habitual: con nuestra pasta ¿Ha servido de algo inundar las carreteras de radares? En mi opinión, de poco; acaso para recaudar, cual impuesto indirecto soterrado. La prueba de la inoperatividad de la medida, la tenemos en el número invariablemente alto de desgraciados accidentes que de forma perenne se han instalado en nuestros noticiarios. ¿Qué ocurre entonces con los radares? Pues verán, al conocerse la situación exacta de cada radar, la gente sólo frena –frenamos– unos metros antes de rebasar el puente donde éste esta colocado, librándonos así de la multa y persistiendo después en nuestra infractora velocidad; la ubicación de los radares de toda España está en Internet –globalización– en formato para imprimir o para instalar en unos navegadores que te avisan: “posible radar a 2 Km”. Más finos que el coral somos aquí, oiga. Porque el no corre, vuela, como vuelan los radares a setenta mil castañas la caja.
Y si volando voy, volando vengo –mismamente como el Pera, otro “héroe” de nuestro tiempo– también los que vuelan son otros. Y ahora les pasaré a relatar el enésimo regate callejero ante la subida gubernamental en los precios del tabaco. Me ha pasado esta mañana en una de las calles aledañas a la Puerta del Sol madrileña. De tal forma, me llega un negro, uno de esos que lo mismo te hace un TOP manta, el TOP gafas o el TOP hachis, y me pregunta “que si quiero Malboro a un euro”. ¿Cómo? Le contesto entre interesado y escandalizado sincrónicamente a pesar de no ser fumador. ¡A un euro dice el nota! Explícame eso, socio. Y él sigue: “un euro, tabaco bueno, rubio americano y tal”. Alucinando como estoy, le sigo preguntando ¿pero esto es tabaco bueno, no es jujana, mierda, paja, es tabaco español?. Y aquí está el tema: “no, tabaco no español, tabaco americano, bueno rubio, un euro”. ¡El cabrón, qué síntesis! En todo caso y como quiera que no soy fumador pero sí curioso, medito la respuesta del enigma mientras me alejo del mantero callejero, llamando por teléfono a un colega municipal que tengo en Madrid, el cual lo aclara todo un poco: “sí, están empezando a meter tabaco de contrabando”. Espléndido. El antiguo principio de acción-reacción. Esto ya pasó con la ley seca americana.
Pero fuera de bromas, que no lo son tanto pues evidencian una falta de previsión que se tendrá que subsanar de la manera habitual: con nuestra pasta ¿Ha servido de algo inundar las carreteras de radares? En mi opinión, de poco; acaso para recaudar, cual impuesto indirecto soterrado. La prueba de la inoperatividad de la medida, la tenemos en el número invariablemente alto de desgraciados accidentes que de forma perenne se han instalado en nuestros noticiarios. ¿Qué ocurre entonces con los radares? Pues verán, al conocerse la situación exacta de cada radar, la gente sólo frena –frenamos– unos metros antes de rebasar el puente donde éste esta colocado, librándonos así de la multa y persistiendo después en nuestra infractora velocidad; la ubicación de los radares de toda España está en Internet –globalización– en formato para imprimir o para instalar en unos navegadores que te avisan: “posible radar a 2 Km”. Más finos que el coral somos aquí, oiga. Porque el no corre, vuela, como vuelan los radares a setenta mil castañas la caja.
Y si volando voy, volando vengo –mismamente como el Pera, otro “héroe” de nuestro tiempo– también los que vuelan son otros. Y ahora les pasaré a relatar el enésimo regate callejero ante la subida gubernamental en los precios del tabaco. Me ha pasado esta mañana en una de las calles aledañas a la Puerta del Sol madrileña. De tal forma, me llega un negro, uno de esos que lo mismo te hace un TOP manta, el TOP gafas o el TOP hachis, y me pregunta “que si quiero Malboro a un euro”. ¿Cómo? Le contesto entre interesado y escandalizado sincrónicamente a pesar de no ser fumador. ¡A un euro dice el nota! Explícame eso, socio. Y él sigue: “un euro, tabaco bueno, rubio americano y tal”. Alucinando como estoy, le sigo preguntando ¿pero esto es tabaco bueno, no es jujana, mierda, paja, es tabaco español?. Y aquí está el tema: “no, tabaco no español, tabaco americano, bueno rubio, un euro”. ¡El cabrón, qué síntesis! En todo caso y como quiera que no soy fumador pero sí curioso, medito la respuesta del enigma mientras me alejo del mantero callejero, llamando por teléfono a un colega municipal que tengo en Madrid, el cual lo aclara todo un poco: “sí, están empezando a meter tabaco de contrabando”. Espléndido. El antiguo principio de acción-reacción. Esto ya pasó con la ley seca americana.
domingo, enero 22, 2006
EL SOCIALISMO Y ESPAÑA, CONDENADOS A ZP
El futuro del socialismo español está ligado fatalmente al proyecto radical-socialista de Zapatero y sus consecuencias. Por tanto, el desenlace del nefasto efecto ZP no pasará desapercibido para un PSOE prisionero de un presidente entregado al nacional-separatismo más rancio e insolidario. En Ferraz debieran recordar lo que costó resucitar el partido después del latrocinio felipista, para corregir la derrota capitaneada por un Zapatero que sacrifica la nación española para conforte de los separatistas. Ahora bien, escribir esto ahora, con un ZP encantado de conocerse, henchido de satisfacción en su relación con los independentistas, es pregonar en el desierto. Y allí será, en el desierto inhóspito del abandono histórico, donde esperaremos a ZP.
El buen o mal gobierno se establece, en multitud de ocasiones, mediante un procedimiento que podríamos llamar comparativo. Por eso, valoraremos la labor de ZP confrontándola con la de otros presidentes y tomando como patrón, más allá de la subjetividad partidista, la confianza concedida o negada por los ciudadanos en las urnas. No obstante, en tanto en cuanto no se celebren nuevas elecciones, también podemos consultar lo que denominamos ‘tendencias’, y que comparadas con nuestro pasado más reciente revelan el más que previsible batacazo zapateril. Sea como fuere, e intuyendo que así por las buenas nadie me creerá, intentaré exponer ciertas ‘tendencias’ contrastables con nuestro pasado político más reciente, pretendiendo así demostrar lo que digo.
Ascensión y ocaso de los presidentes de Gobierno en España
En julio de 1976 Adolfo Suárez González, por encargo de Don Juan Carlos I, formaba el primer Gobierno de nuestra reciente democracia. A pesar de las dificultades, cuando pasado un año se celebraron elecciones democráticas, Adolfo Suárez alcanzó la victoria con UCD. Constituidas las Cortes emanadas de la soberanía popular, y aprobada la Constitución del 78 posteriormente refrendada por los españoles, el 3 de marzo de 1979 Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales. Sin embargo, el tercer mandato de Suárez desembocó en un desastre por implosión del propio partido en el Gobierno, acosado despiadadamente desde todos los frentes. Por ello, el 29 de enero de 1981 Suárez dimitía afirmando que: “Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España”.
El sucesor de Suárez fue Calvo Sotelo, trámite en una España donde los acontecimientos se precipitaban. Entre ellos una intentona golpista y la definitiva extenuación del proyecto centrista, ocasión propicia para que en las elecciones anticipadas del 28 de octubre de 1982, el socialista Felipe González Márquez se alzase con una victoria histórica. Como quiera que el análisis del gobierno presidido por Felipe González no es el motivo del presente artículo, sí nos interesa apuntar que en las siguientes elecciones generales celebradas en 1986, el PSOE ganó nuevamente con mayoría absoluta. Y así, contando con un incontestable respaldo popular, Felipe González Márquez se mantuvo en el poder hasta perder las elecciones de 1996.
El final del régimen felipista fue una concatenación de mala gestión, robos y mentiras. Y así, atenazados por la corrupción, el paro, el crimen de Estado y un Ejecutivo trufado de impresentables, el PSOE reprodujo el hundimiento de la UCD. A pesar de ello, el rutilante presidente renacido de las cenizas de la derecha, José María Aznar López, se alzó con el poder ganando las elecciones con un estrecho margen: 156 escaños frente a los 141 obtenidos por el PSOE. Del Gobierno Aznar nos interesa señalar que, como viene siendo habitual en los gobiernos anteriores a Zapatero (exceptuando el trámite Calvo Sotelo), tras un primer mandato, el partido del Gobierno SIEMPRE revalida un segundo mandato; Suárez a pesar de múltiples dificultades; González y Aznar con mayoría absoluta.
El pesado lastre del efecto ZP
Tras los acontecimientos y datos relatados anteriormente, cabe preguntarse ¿es previsible que ZP revalide un segundo mandato como hicieron los presidentes que le precedieron? Evidentemente, lo que parece del todo quimérico es la obtención de mayoría absoluta –casos González y Aznar– tras un más que dudoso segundo mandato de Zapatero. Máxime, conocida una nueva encuesta –en este caso del diario ABC– corroborando la tendencia marcada por sendas consultas de La Razón y EL MUNDO, que otorga ya ventaja al PP frente a un PSOE embebido de amistad separatista.
Dicho lo cual ¿qué ha pasado para alterar la habitual tendencia a revalidar la segunda legislatura del partido en el poder? Pues lo que ha ocurrido no es otra cosa que el efecto ZP. Tal efecto consiste, básicamente, en crear problemas donde correspondía gestionar eficazmente. Y así, el Ejecutivo zapateril, impregnado de una inconsistencia ideológica lacerante y una debilidad dañina, se entrega en manos de unos socios nacional-separatistas que corrompen la vida política con un discurso de exaltación de la diferencia identitaria. Y así, un presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, soslayando los sentimientos de millones de españoles y el concepto de nación que consagra su Constitución, alentará la creación nacionalista de una NUEVA NACIÓN en la península: la nación catalana. Efectivamente y como sostiene Maragall “Zapatero pasará a la Historia”: como el presidente español que impulsó la creación de la nación catalana en disminución de la suya propia, utilizando como instrumento un Gobierno, entregado en usufructo por los españoles mediante elecciones, para ceder un pedazo de España con tal de permanecer en el Poder.
El buen o mal gobierno se establece, en multitud de ocasiones, mediante un procedimiento que podríamos llamar comparativo. Por eso, valoraremos la labor de ZP confrontándola con la de otros presidentes y tomando como patrón, más allá de la subjetividad partidista, la confianza concedida o negada por los ciudadanos en las urnas. No obstante, en tanto en cuanto no se celebren nuevas elecciones, también podemos consultar lo que denominamos ‘tendencias’, y que comparadas con nuestro pasado más reciente revelan el más que previsible batacazo zapateril. Sea como fuere, e intuyendo que así por las buenas nadie me creerá, intentaré exponer ciertas ‘tendencias’ contrastables con nuestro pasado político más reciente, pretendiendo así demostrar lo que digo.
Ascensión y ocaso de los presidentes de Gobierno en España
En julio de 1976 Adolfo Suárez González, por encargo de Don Juan Carlos I, formaba el primer Gobierno de nuestra reciente democracia. A pesar de las dificultades, cuando pasado un año se celebraron elecciones democráticas, Adolfo Suárez alcanzó la victoria con UCD. Constituidas las Cortes emanadas de la soberanía popular, y aprobada la Constitución del 78 posteriormente refrendada por los españoles, el 3 de marzo de 1979 Suárez ganaba por segunda vez unas elecciones generales. Sin embargo, el tercer mandato de Suárez desembocó en un desastre por implosión del propio partido en el Gobierno, acosado despiadadamente desde todos los frentes. Por ello, el 29 de enero de 1981 Suárez dimitía afirmando que: “Yo no quiero que el sistema democrático de convivencia sea, una vez más, un paréntesis en la Historia de España”.
El sucesor de Suárez fue Calvo Sotelo, trámite en una España donde los acontecimientos se precipitaban. Entre ellos una intentona golpista y la definitiva extenuación del proyecto centrista, ocasión propicia para que en las elecciones anticipadas del 28 de octubre de 1982, el socialista Felipe González Márquez se alzase con una victoria histórica. Como quiera que el análisis del gobierno presidido por Felipe González no es el motivo del presente artículo, sí nos interesa apuntar que en las siguientes elecciones generales celebradas en 1986, el PSOE ganó nuevamente con mayoría absoluta. Y así, contando con un incontestable respaldo popular, Felipe González Márquez se mantuvo en el poder hasta perder las elecciones de 1996.
El final del régimen felipista fue una concatenación de mala gestión, robos y mentiras. Y así, atenazados por la corrupción, el paro, el crimen de Estado y un Ejecutivo trufado de impresentables, el PSOE reprodujo el hundimiento de la UCD. A pesar de ello, el rutilante presidente renacido de las cenizas de la derecha, José María Aznar López, se alzó con el poder ganando las elecciones con un estrecho margen: 156 escaños frente a los 141 obtenidos por el PSOE. Del Gobierno Aznar nos interesa señalar que, como viene siendo habitual en los gobiernos anteriores a Zapatero (exceptuando el trámite Calvo Sotelo), tras un primer mandato, el partido del Gobierno SIEMPRE revalida un segundo mandato; Suárez a pesar de múltiples dificultades; González y Aznar con mayoría absoluta.
El pesado lastre del efecto ZP
Tras los acontecimientos y datos relatados anteriormente, cabe preguntarse ¿es previsible que ZP revalide un segundo mandato como hicieron los presidentes que le precedieron? Evidentemente, lo que parece del todo quimérico es la obtención de mayoría absoluta –casos González y Aznar– tras un más que dudoso segundo mandato de Zapatero. Máxime, conocida una nueva encuesta –en este caso del diario ABC– corroborando la tendencia marcada por sendas consultas de La Razón y EL MUNDO, que otorga ya ventaja al PP frente a un PSOE embebido de amistad separatista.
Dicho lo cual ¿qué ha pasado para alterar la habitual tendencia a revalidar la segunda legislatura del partido en el poder? Pues lo que ha ocurrido no es otra cosa que el efecto ZP. Tal efecto consiste, básicamente, en crear problemas donde correspondía gestionar eficazmente. Y así, el Ejecutivo zapateril, impregnado de una inconsistencia ideológica lacerante y una debilidad dañina, se entrega en manos de unos socios nacional-separatistas que corrompen la vida política con un discurso de exaltación de la diferencia identitaria. Y así, un presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, soslayando los sentimientos de millones de españoles y el concepto de nación que consagra su Constitución, alentará la creación nacionalista de una NUEVA NACIÓN en la península: la nación catalana. Efectivamente y como sostiene Maragall “Zapatero pasará a la Historia”: como el presidente español que impulsó la creación de la nación catalana en disminución de la suya propia, utilizando como instrumento un Gobierno, entregado en usufructo por los españoles mediante elecciones, para ceder un pedazo de España con tal de permanecer en el Poder.
martes, enero 17, 2006
NO SOMOS TONTOS ZP, QUE SABEMOS LO QUE QUEREMOS
Una envalentonada Batasuna ha decidido querellarse nada más y nada menos que contra el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska. Y no me extraña. Lo raro es que no lo haga también contra la COPE, EL MUNDO, las Victimas del Terrorismo, el Foro de Ermua o el Rey Don Juan Carlos, Jefe de un Estado “opresor”. Y es que esto es lo último: no sólo te matan y extorsionan arruinando tu vida, sino que además te denuncian. Prueba evidente de una situación caótica e inestable, favorecida por un Ejecutivo que ve “restrictiva” la ley que combate el terrorismo, y cuyo fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, expone “serias dudas” ante la prohibición de reunirse unos seres individuales y sus derechos, que apiñados en comunes fines conforman lo que el Tribunal Supremo ha establecido como una organización terrorista.
Hablemos claro: Batasuna está que se sale, pues desde que José Luis Rodríguez Zapatero alcanzó el poder –o éste le alcanzó a él– el protagonismo otrora agonizante de los separatistas en general, y los batasunoetarras en particular, se ha visto ampliado exponencialmente. Comprueben: si antes se les ilegalizaba, ahora les “defienden” individualmente desde el Gobierno; anteriormente se les cerraban sedes y herrico tabernas, ahora se pone en duda tan “restrictivas” medidas; si antes se impulsaba la inclusión en listados internacionales sobre terrorismo, en la actualidad se albergan unas esperanzas de paz que adornen la mesa de negociación común. Para más INRI, los batasunos ocupan casi a diario los noticiarios convocando actos y ruedas de prensa, así como inundando las calle de vascongadas de carteles con el distintivo de la Eta –sin que se produzca una sola detención por parte de la Ertzantza– revelando a las claras para qué utilizan los filoterroristas esos derechos individuales que tanto preocupan al Gobierno radical-socialista de Zapatero.
Que no oculten sus componendas bajo facundias engañosas, el Ejecutivo socialista queda permanentemente retratado por sus felonías partidistas junto a sus socios separatistas. ¿Recuerdan las ocho fórmulas zapaterianas sobre el término nación que argüía tener ZP? Al final ha resultado ser simplemente una jugada de enroque en el tablero de ajedrez estatutario: cambio articulado por preámbulo. ¡Menuda mamarrachada! Como si bastase un simple juego de manos para hacer desaparecer la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Aquí, con las estrategias zapaterianas inexorablemente acompañadas del ardid retórico, pasa lo mismo que cuando pierdes a los chinos: lo malo no es pagar la ronda de cañas, lo peor es la cara de gilipollas que se te queda al perder. Pues eso, que con Zapatero en la dirección del descontrol, aparte de dilapidar o disminuir la nación española, se nos está quedando cara de gilipollas.
Hablemos claro: Batasuna está que se sale, pues desde que José Luis Rodríguez Zapatero alcanzó el poder –o éste le alcanzó a él– el protagonismo otrora agonizante de los separatistas en general, y los batasunoetarras en particular, se ha visto ampliado exponencialmente. Comprueben: si antes se les ilegalizaba, ahora les “defienden” individualmente desde el Gobierno; anteriormente se les cerraban sedes y herrico tabernas, ahora se pone en duda tan “restrictivas” medidas; si antes se impulsaba la inclusión en listados internacionales sobre terrorismo, en la actualidad se albergan unas esperanzas de paz que adornen la mesa de negociación común. Para más INRI, los batasunos ocupan casi a diario los noticiarios convocando actos y ruedas de prensa, así como inundando las calle de vascongadas de carteles con el distintivo de la Eta –sin que se produzca una sola detención por parte de la Ertzantza– revelando a las claras para qué utilizan los filoterroristas esos derechos individuales que tanto preocupan al Gobierno radical-socialista de Zapatero.
Que no oculten sus componendas bajo facundias engañosas, el Ejecutivo socialista queda permanentemente retratado por sus felonías partidistas junto a sus socios separatistas. ¿Recuerdan las ocho fórmulas zapaterianas sobre el término nación que argüía tener ZP? Al final ha resultado ser simplemente una jugada de enroque en el tablero de ajedrez estatutario: cambio articulado por preámbulo. ¡Menuda mamarrachada! Como si bastase un simple juego de manos para hacer desaparecer la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Aquí, con las estrategias zapaterianas inexorablemente acompañadas del ardid retórico, pasa lo mismo que cuando pierdes a los chinos: lo malo no es pagar la ronda de cañas, lo peor es la cara de gilipollas que se te queda al perder. Pues eso, que con Zapatero en la dirección del descontrol, aparte de dilapidar o disminuir la nación española, se nos está quedando cara de gilipollas.
jueves, enero 12, 2006
ENHORABUENA VOTANTES SOCIALISTAS
¿Qué habéis conseguido, como votantes socialistas, otorgando vuestra confianza al “proyecto” inconsistente de ZP?
Con vuestros votos al PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, habéis encumbrado a la presidencia del Gobierno a un falto que empequeñecerá la nación española en beneficio de una creación étnico-mitológica como es la nación catalana. Y así, a lomos de un Estatut insolidario y desmembrador de la España constitucional, al tiempo que nace una nación –la catalana– nace también un régimen identitario y por lo tanto excluyente para todo aquel que no alcance los cánones étnicos exigidos desde la Generalidad.
De la misma manera y con vuestros votos, se ha desatado el descontento en buena parte del estamento militar que, por conducto o extemporáneamente, evidencian la identificación del pueblo y su milicia en el rechazo a un Estatut que fragmenta la España constitucional. Pueblo y Ejército, como uno sólo, defendiendo como nunca la Ley de leyes que un Presidente oscuro pone encima de la mesa de operaciones partidista al albur de los cirujanos separatistas.
Votando a ZP, los socialistas perseguidos en el País Vasco tendrán que soportar de nuevo en sus calles la amenaza autorizada de unos cánticos, burlas, insultos y desprecios de aquellos que, además, llevan años acosándoles y matándoles. Al mismo tiempo, al dolor se sumará la vergüenza de soportar las diatribas de un Pachinadie, Pachipoco, Pachivergüenza que, en sintonía con el inefable ZP, defiende el “derecho” de reunión de aquellos que llevan la marca de la bestia en sus carteles: ETA-Batasuna. La apuesta por ZP ha traído todo esto: un Rodríguez Zapatero que ahora muestra signos de arrepentimiento ante una Ley de partidos que consiguió sacar del marco político institucional a los filoterroristas que mataban españoles por serlo y por demócratas. Las victimas socialistas, populares, civiles y militares, españoles todos, tendrán que agachar la cabeza para no mirar que allí en lo alto, en la tribuna de oradores, está Otegui lanzando un chantaje que no por esperado es menos tétrico: las condiciones que exigen para dejar de matarnos.
Ya sé que todo esto, votante socialista, era cosa inimaginable aquellos días de reflexión preelectoral, jornada aciaga en la que la desesperación y el dolor provocado por los terroristas os empujó a buscar consuelo en la sonrisa lipoide de Zapatero. Pero existe solución, debemos y queremos tener futuro, juntos en la diferencia política y juntos en la ciudadanía española. Ciudadanía que el calamidad de Moncloa se está cargando a pasos agigantados. Tenemos tiempo aún de tener futuro. Tenemos tiempo, queremos tener tiempo para vivir juntos. Por eso el tiempo de Zapatero se acaba, se tiene que acabar.
Con vuestros votos al PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, habéis encumbrado a la presidencia del Gobierno a un falto que empequeñecerá la nación española en beneficio de una creación étnico-mitológica como es la nación catalana. Y así, a lomos de un Estatut insolidario y desmembrador de la España constitucional, al tiempo que nace una nación –la catalana– nace también un régimen identitario y por lo tanto excluyente para todo aquel que no alcance los cánones étnicos exigidos desde la Generalidad.
De la misma manera y con vuestros votos, se ha desatado el descontento en buena parte del estamento militar que, por conducto o extemporáneamente, evidencian la identificación del pueblo y su milicia en el rechazo a un Estatut que fragmenta la España constitucional. Pueblo y Ejército, como uno sólo, defendiendo como nunca la Ley de leyes que un Presidente oscuro pone encima de la mesa de operaciones partidista al albur de los cirujanos separatistas.
Votando a ZP, los socialistas perseguidos en el País Vasco tendrán que soportar de nuevo en sus calles la amenaza autorizada de unos cánticos, burlas, insultos y desprecios de aquellos que, además, llevan años acosándoles y matándoles. Al mismo tiempo, al dolor se sumará la vergüenza de soportar las diatribas de un Pachinadie, Pachipoco, Pachivergüenza que, en sintonía con el inefable ZP, defiende el “derecho” de reunión de aquellos que llevan la marca de la bestia en sus carteles: ETA-Batasuna. La apuesta por ZP ha traído todo esto: un Rodríguez Zapatero que ahora muestra signos de arrepentimiento ante una Ley de partidos que consiguió sacar del marco político institucional a los filoterroristas que mataban españoles por serlo y por demócratas. Las victimas socialistas, populares, civiles y militares, españoles todos, tendrán que agachar la cabeza para no mirar que allí en lo alto, en la tribuna de oradores, está Otegui lanzando un chantaje que no por esperado es menos tétrico: las condiciones que exigen para dejar de matarnos.
Ya sé que todo esto, votante socialista, era cosa inimaginable aquellos días de reflexión preelectoral, jornada aciaga en la que la desesperación y el dolor provocado por los terroristas os empujó a buscar consuelo en la sonrisa lipoide de Zapatero. Pero existe solución, debemos y queremos tener futuro, juntos en la diferencia política y juntos en la ciudadanía española. Ciudadanía que el calamidad de Moncloa se está cargando a pasos agigantados. Tenemos tiempo aún de tener futuro. Tenemos tiempo, queremos tener tiempo para vivir juntos. Por eso el tiempo de Zapatero se acaba, se tiene que acabar.
domingo, enero 08, 2006
¿QUIEN PONE EN RIESGO LA UNIDAD NACIONAL?
El Teniente General Mena no dijo nada que antes no hubiera dicho el Jefe del Estado y Capitán General de los Ejércitos: Juan Carlos I. Es más, pese a que nadie parece haberse dado por aludido, en el mensaje del Rey el día de la Pascual Militar, frente a los militares y con ZP de cuerpo presente, el Rey apeló a la UNIDAD de la Patria. Y digo yo ¿porqué apelaría el Jefe del Estado a una UNIDAD que, según el ZPsoe, no está en peligro? Es decir, si lo del Estatut no pone en riesgo ningún tipo de unidad nacional ¿a qué viene el Rey con su discurso de UNIDAD por aquí y UNIDAD por allá?
Cuando hemos sido azotados por la lacra del terrorismo, el Jefe del Estado se ha pronunciado contra los terroristas condenándolos sin paliativos; de igual modo, cuando una catástrofe sacudió España u otro lugar del mundo, Don Juan Carlos tuvo palabras de pésame para las victimas; cuando un 23 de febrero alguien pretendió secuestrar la democracia raptando a los representantes de la soberanía, el Rey también actuó. Y así, ahora que apela a la UNIDAD ¿está fuera de la realidad o es necesaria su apelación? Entonces ¿quién pone en peligro tal unidad y a quien dirige el Monarca sus palabras?
El Jefe de las Fuerzas Armadas apela a la UNIDAD y elogia la Constitución. Sus palabras resuenan en Sevilla de boca del Teniente General Mena, y son un eco de la misma actitud en defensa de España y la Constitución que los militares juraron o prometieron defender. Entonces ¿qué es lo que pasa aquí? ¿Por qué el arresto de Mena Aguado y el trato degradante a un militar de cuarenta años de carrera cuya culminación es una quema pública?
Señores, la respuesta está clara: nadie puede apelar a la Constitución porque es mentar la bicha en casa de ZP. Pues a quien más molesta que se defienda España, su Constitución, la nación y la democracia, es a quienes la pretenden dinamitar: los separatistas socios de ZP.
Aquí está la razón de todo el lío: la subordinación de la democracia y la Constitución a los intereses del partido de ZP.
Cuando hemos sido azotados por la lacra del terrorismo, el Jefe del Estado se ha pronunciado contra los terroristas condenándolos sin paliativos; de igual modo, cuando una catástrofe sacudió España u otro lugar del mundo, Don Juan Carlos tuvo palabras de pésame para las victimas; cuando un 23 de febrero alguien pretendió secuestrar la democracia raptando a los representantes de la soberanía, el Rey también actuó. Y así, ahora que apela a la UNIDAD ¿está fuera de la realidad o es necesaria su apelación? Entonces ¿quién pone en peligro tal unidad y a quien dirige el Monarca sus palabras?
El Jefe de las Fuerzas Armadas apela a la UNIDAD y elogia la Constitución. Sus palabras resuenan en Sevilla de boca del Teniente General Mena, y son un eco de la misma actitud en defensa de España y la Constitución que los militares juraron o prometieron defender. Entonces ¿qué es lo que pasa aquí? ¿Por qué el arresto de Mena Aguado y el trato degradante a un militar de cuarenta años de carrera cuya culminación es una quema pública?
Señores, la respuesta está clara: nadie puede apelar a la Constitución porque es mentar la bicha en casa de ZP. Pues a quien más molesta que se defienda España, su Constitución, la nación y la democracia, es a quienes la pretenden dinamitar: los separatistas socios de ZP.
Aquí está la razón de todo el lío: la subordinación de la democracia y la Constitución a los intereses del partido de ZP.
sábado, enero 07, 2006
CARBÓN PARA ZAPATERO
En el día de reyes, para el niño presidente que se ha pasado el año jugando con España junto a sus socios separatistas, en sus zapatos no ha encontrado oro, incienso y tampoco mirra; ni siquiera un Excalestrix que reservaron los magos para Gallardón, que necesitará magia para descongestionar Madrid. Para el presi: carbón y nada más que carbón. Y así, los monarcas de Oriente, delegando en el Borbón de Occidente, le tenían preparado un regalito negro como el carbón al niño ZP. Porque aunque ahora lo quieran manipular y vender bajo las más peregrinas interpretaciones desde Ferraz, las declaraciones del Jefe del Estado muestran una evidencia innegable: el Estatuto-ZP, y lo que supone para España, preocupa al Rey.
A Don Juan Carlos le preocupa la unidad de España, y por eso oportunamente habla sobre ella en su discurso frente a los militares, pues de otro modo no se entendería una alusión unitaria si la unidad nacional no estuviera amenazada. El Monarca también hace mención al ambiente de crispación política, y señala la vía del consenso y la concordia para superar una crisis Estatal que amenaza el mismísimo concepto de nación española, su organización y forma de Estado. Pero no podemos olvidar, al eco de las llamadas regias, que quienes pactaron la exclusión del principal partido de la oposición fueron los socialistas junto a sus socios separatistas. Los mismos que, por cierto, hacen tambalear la unidad de la nación española referida por el Rey en su discurso.
Es decir, que dentro del conjunto y la generalización que siempre comportan las palabras del Monarca, hoy más que nunca y con Zapatero de cuerpo presente, entre líneas del discurso real podíamos leer un: “a quien corresponda”. Que no es otro que el presidente del Gobierno, principal impulsor de un Estatut –el catalán– que cuestiona precisamente aquello sobre lo que hace referencia Don Juan Carlos: la unidad nacional española consagrada en la Constitución. Texto, nuestra Carta Magna, que ya no puede ser citado ni en defensa de una España democrática, constitucional y solidaria cuya salvaguardia los militares juraron o prometieron defender. Aunque sea a un mes de su retiro.
A Don Juan Carlos le preocupa la unidad de España, y por eso oportunamente habla sobre ella en su discurso frente a los militares, pues de otro modo no se entendería una alusión unitaria si la unidad nacional no estuviera amenazada. El Monarca también hace mención al ambiente de crispación política, y señala la vía del consenso y la concordia para superar una crisis Estatal que amenaza el mismísimo concepto de nación española, su organización y forma de Estado. Pero no podemos olvidar, al eco de las llamadas regias, que quienes pactaron la exclusión del principal partido de la oposición fueron los socialistas junto a sus socios separatistas. Los mismos que, por cierto, hacen tambalear la unidad de la nación española referida por el Rey en su discurso.
Es decir, que dentro del conjunto y la generalización que siempre comportan las palabras del Monarca, hoy más que nunca y con Zapatero de cuerpo presente, entre líneas del discurso real podíamos leer un: “a quien corresponda”. Que no es otro que el presidente del Gobierno, principal impulsor de un Estatut –el catalán– que cuestiona precisamente aquello sobre lo que hace referencia Don Juan Carlos: la unidad nacional española consagrada en la Constitución. Texto, nuestra Carta Magna, que ya no puede ser citado ni en defensa de una España democrática, constitucional y solidaria cuya salvaguardia los militares juraron o prometieron defender. Aunque sea a un mes de su retiro.
martes, diciembre 13, 2005
TELE 5ª REPÚBLICA
La república ensayada por las izquierdas ya tiene su símbolo: EL TOMATE. Pues para los zapatistas de Rojo Zapatero, si hay motivo de levantamiento contra las fuerzas de la derecha, hay tomate que remover en el interior de Zarzuela. Al fin y al cabo ¿qué es la Monarquía, pese a ZP y su “republicano” Rey, sino opio para el pueblo? Opio y parte de las fuerzas de la Caverna: junto a la religión, la Banca (salvo La Caixa) la Iglesia, las estatuas de Franco, el Ejército y Benedicto XVI con tricornio.
La Monarquía Británica de su graciosa majestad y su desternillante hijo, alcanzó sus cotas más bajas en popularidad a raíz de bataholas palaciegas favorablemente aventadas por la prensa. Desde entonces, para su pueblo el Príncipe sería el orejas, su novia la fea y la mártir Lady Diana. Y es que no existe peor desgaste que caer en el ridículo y ser objeto de mofa, tarea para la que resultan de una eficacia probada los tele-basureros de la prensa de órganos: corazón, picha e intestinos.
En España dos mujeres, prototipo del mencionado periodismo, encabezan la toma del Palacio Real utilizando como ariete lo juntado bajo el título de Leonor, la Princesa Inesperada; con el que las chicas se quieren hacer de oro. Y así, han confeccionado una teoría denominada “Operación Silencio”, supuesta artimaña de Casa Real para ocultar al pueblo el peligro que corrió en el parto la Princesa de Asturias y la Infanta que llegó con una reforma constitucional bajo el brazo. Porque claro, para el pueblo currante es de sumo interés saber cuanto dilató la Princesa, los puntos que tuvo su cesárea y si le come bien nuestra Infanta, su bebé. Y por eso las dos periodistas, con su libro más que periodismo lo que estarían haciendo es un servicio público. Convirtiendo así la venida de la Infanta Leonor en un parto de Estado, y es que con Doña Letizia, parimos todos. Vulgarización pretendida por los quintacolumnistas que como el humo de Satanás se han introducido en Zarzuela a ritmo de Sabina.
Groucho Marx decía que la historia siempre se repite, primero como tragedia y después como parodia. La representación paródica de la España neo-republicana es una Kultura que gravita entre Aquí hay Tomate y el sumo sacerdote de la secta basura trasnochada y trasnochadora: Javier Sardà. Por lo demás, resulta también gracioso que la cadena que ampara el cotilleo rosa-republicano pertenezca a un paisano del Rey, el italiano Silvio Berlusconi. Tan italiana cadena será el acorazado del cual partirá la bandera tricolor (roja, amarilla y rosa) portada por Boris Izaguirre, quien envolviéndose en ella no mostrará un pecho sino su culo, al que siguen los progres zerólamente. Fachada del cambio en el modelo de Estado.
La Monarquía Británica de su graciosa majestad y su desternillante hijo, alcanzó sus cotas más bajas en popularidad a raíz de bataholas palaciegas favorablemente aventadas por la prensa. Desde entonces, para su pueblo el Príncipe sería el orejas, su novia la fea y la mártir Lady Diana. Y es que no existe peor desgaste que caer en el ridículo y ser objeto de mofa, tarea para la que resultan de una eficacia probada los tele-basureros de la prensa de órganos: corazón, picha e intestinos.
En España dos mujeres, prototipo del mencionado periodismo, encabezan la toma del Palacio Real utilizando como ariete lo juntado bajo el título de Leonor, la Princesa Inesperada; con el que las chicas se quieren hacer de oro. Y así, han confeccionado una teoría denominada “Operación Silencio”, supuesta artimaña de Casa Real para ocultar al pueblo el peligro que corrió en el parto la Princesa de Asturias y la Infanta que llegó con una reforma constitucional bajo el brazo. Porque claro, para el pueblo currante es de sumo interés saber cuanto dilató la Princesa, los puntos que tuvo su cesárea y si le come bien nuestra Infanta, su bebé. Y por eso las dos periodistas, con su libro más que periodismo lo que estarían haciendo es un servicio público. Convirtiendo así la venida de la Infanta Leonor en un parto de Estado, y es que con Doña Letizia, parimos todos. Vulgarización pretendida por los quintacolumnistas que como el humo de Satanás se han introducido en Zarzuela a ritmo de Sabina.
Groucho Marx decía que la historia siempre se repite, primero como tragedia y después como parodia. La representación paródica de la España neo-republicana es una Kultura que gravita entre Aquí hay Tomate y el sumo sacerdote de la secta basura trasnochada y trasnochadora: Javier Sardà. Por lo demás, resulta también gracioso que la cadena que ampara el cotilleo rosa-republicano pertenezca a un paisano del Rey, el italiano Silvio Berlusconi. Tan italiana cadena será el acorazado del cual partirá la bandera tricolor (roja, amarilla y rosa) portada por Boris Izaguirre, quien envolviéndose en ella no mostrará un pecho sino su culo, al que siguen los progres zerólamente. Fachada del cambio en el modelo de Estado.
domingo, diciembre 11, 2005
LOS PUBLICISTAS DE FEDERICO (el torpe-team)
A la zaga del trabajo desempeñado por don Federico Jiménez Losantos, se hacinan una serie de sujetos revelando un servilismo que demanda la oportuna recompensa. Si el gran Wyoming consiguió su Azotea y Julia Otero su cesta de Cerezas, qué menos que codiciar la correspondiente subvención por los trabajos prestados tras hostigar a LA COPE. Para la secta del óbolo público: hay motivo de movilización, siempre que exista posibilidad de subvención. Y así, la consigna está clara: ¡embestida contra Federico! Por atreverse a criticar, públicamente, a los accidentales administradores del cofre que la izquierda caviar tanto ansía: nuestros impuestos; tesoro inalcanzable por (sus) méritos propios.
El orfeón del baldón es amplio, nomenclatura ampliada con cada subida de audiencia cosechada por LA COPE, en general, y don Federico en particular. Y es que son unos torpes (torpe-team), pues lejos de dañar al turolense, constituyen la vanguardia publicista más eficiente –y barata– con que cuenta el genio de La mañana. La prueba: las costuras apunto de reventar tras publicar EL MUNDO el último Estudio General de Audiencias. Exploraba uno las páginas del periódico de Pedro Jota (su periódico), y se le caían los oyentes por el vértice inferior del diario. Qué alubión señores, qué alubión. Hará falta más de una capa de pintura para maquillar los próximos datos del EGM; pero cuidado, si se pasan con el maquillaje el EGM parecerá una pilingui en manos del prisaico proxenetismo resentido. Qué torpeza de censores ZP, y qué torpeza de equipo: torpe-team.
Me figuro agitada la atalaya do mora el ungido de la secta, llamando a la movilización y reforzamiento del Séptimo de bellaquería. La orden es acatada de inmediato: injurias a Federico desde el Congreso, cadenas para LA COPE, vilipendias para EL MUNDO, gasolina y pintura en Barcelona. Desde Moncloaca también contribuyen a reforzar su equipo con Moraleda, más acostumbrado como está al trabajo... de campo. ¿Cuánto tardará el agrario portavoz en labrarse un futuro en el torpe-team? Gistau lo divisó primero: por allí resopla.
El orfeón del baldón es amplio, nomenclatura ampliada con cada subida de audiencia cosechada por LA COPE, en general, y don Federico en particular. Y es que son unos torpes (torpe-team), pues lejos de dañar al turolense, constituyen la vanguardia publicista más eficiente –y barata– con que cuenta el genio de La mañana. La prueba: las costuras apunto de reventar tras publicar EL MUNDO el último Estudio General de Audiencias. Exploraba uno las páginas del periódico de Pedro Jota (su periódico), y se le caían los oyentes por el vértice inferior del diario. Qué alubión señores, qué alubión. Hará falta más de una capa de pintura para maquillar los próximos datos del EGM; pero cuidado, si se pasan con el maquillaje el EGM parecerá una pilingui en manos del prisaico proxenetismo resentido. Qué torpeza de censores ZP, y qué torpeza de equipo: torpe-team.
Me figuro agitada la atalaya do mora el ungido de la secta, llamando a la movilización y reforzamiento del Séptimo de bellaquería. La orden es acatada de inmediato: injurias a Federico desde el Congreso, cadenas para LA COPE, vilipendias para EL MUNDO, gasolina y pintura en Barcelona. Desde Moncloaca también contribuyen a reforzar su equipo con Moraleda, más acostumbrado como está al trabajo... de campo. ¿Cuánto tardará el agrario portavoz en labrarse un futuro en el torpe-team? Gistau lo divisó primero: por allí resopla.
jueves, diciembre 08, 2005
LA CRISPACIÓN ZAPATERIL (hasta Los Panchos a hostias)
Yo crispo, tu crispas, Rovira crispa. Nosotros crispamos, vosotros crispáis, ellos –los socios de ZP– crispan. Y es que el grado de crispación instalado en la sociedad zapateril es tal, que hasta El País marca el paso del Presidente, quien manda a Moraleda por delante haciendo como que se desmarca de quienes necesita para gobernar: sus socios Perpiñaneros.
Que no nos engañe ZP, por mucho que ahora adopte la impostura del escándalo público y crujir de dientes ante el desplante de unos impresentables que escupen y queman la bandera española a la vez que arrancan las páginas de nuestra Constitución, quien ha decidido sentarlos en su mesa ha sido él: José Luis Rodríguez Zapatero. Porque los necesita. Y ellos, las bestias radicales anti-españoles, lo saben. Y así, envalentonados ante la falta de fuelle del Ejecutivo socialista, se lanzan a la calle matónmente y con la impunidad de quien tiene cogido por las criadillas al mismísimo Presidente del Gobierno.
Así es como se explica que, con total arbitrariedad, los cachorros de ERC se permitan atacar un medio de comunicación (COPE) acogiéndose ulteriormente al amparo del Congreso de los Diputados que utilizaron como madriguera. ¡Si pactaron con la Eta en Perpiñan y ZP apenas les mostró la tarjeta amarilla! Rápidamente se olvidó el Presidente del ‘desliz’ cometido por Carod Rovira, interlocutor de ERC para las relaciones con los terroristas, a quien facilitó asiento preferente en el Congreso para que nos convenciera de que lo mejor que le ha podido pasa a España es que él –Carod Rovira y sus cachorros– formen parte indispensable del proyecto ZP. Y para celebrar el protagonismo que han adquirido los ultra-catalanistas por mor de Zapatero van, cogen, y arrancan páginas de la Constitución con un alborozo que asusta. Y que no desvíe la importancia del caso el Ministro Sevilla, lo grave no es que una postura radical y minoritaria alcance un protagonismo político desmedido, lo lacerante es que dicho protagonismo haya sido entregado por el actual Gobierno de España. Señor Ministro no nos tome por tontos, ya que si los radicales de ultraderecha también se manifiestan en contra de la Constitución del 78, la diferencia estriba en que ellos no condicionan –a Dios gracias– la gobernabilidad mantenida por un Presidente frágil.
Como será la cosa que hasta el batasunoetarra Otegui, aliado del ultra Rovira, socio del radical Zapatero, se muestra encantado con la “revolución” zapateril. Y la Eta también se muestra encantada, y también jactanciosamente dice que es capaz de paralizar las olimpiadas, influir en el debate del Estatut y el término nación, mientras de paso reclama Navarra para su Euskal Herria Grande. ¿ Y qué es lo que dice el Presidente que se tiene que hacer con estos bichos? ¿Negociar-dialogar de qué? Vergüenza me daría haberse tenido que apoyar, como hizo ZP, en los separatistas para aprobar en el Congreso una futurible conversación con semejantes bestias asesinas. Para las cuales, que se entere bien Moraleda, su futuro no es “el abandono de las armas” que dice el agrario portavoz. El mensaje para los etarras no puede ser más que la cárcel y su derrota total.
Expuesto lo anterior ¿quién comenzó a crispar aquí, porqué se crispa, qué cabrea a la gente? El ciudadano, y es normal, está hasta las narices de ver a salvajes actuando con total impunidad, quemando y arrancando banderas españolas y reuniéndose con la Eta mientras el Presidente se ríe. Es que se está riendo todo el rato. Mírale, que no para de reírse. ¿Pero de qué se ríe el tío? ¿Crispación? La crispación llegó acoplada al Ejecutivo socialista y sus socios ultras. Cómo será la cosa –la crispación– que hasta el grupo musical de Los Panchos, paradigma de la canción dulce, romántica y melosa, se han dejado llevar por el ambiente y han terminado liándose a hostias entre ellos...
Que no nos engañe ZP, por mucho que ahora adopte la impostura del escándalo público y crujir de dientes ante el desplante de unos impresentables que escupen y queman la bandera española a la vez que arrancan las páginas de nuestra Constitución, quien ha decidido sentarlos en su mesa ha sido él: José Luis Rodríguez Zapatero. Porque los necesita. Y ellos, las bestias radicales anti-españoles, lo saben. Y así, envalentonados ante la falta de fuelle del Ejecutivo socialista, se lanzan a la calle matónmente y con la impunidad de quien tiene cogido por las criadillas al mismísimo Presidente del Gobierno.
Así es como se explica que, con total arbitrariedad, los cachorros de ERC se permitan atacar un medio de comunicación (COPE) acogiéndose ulteriormente al amparo del Congreso de los Diputados que utilizaron como madriguera. ¡Si pactaron con la Eta en Perpiñan y ZP apenas les mostró la tarjeta amarilla! Rápidamente se olvidó el Presidente del ‘desliz’ cometido por Carod Rovira, interlocutor de ERC para las relaciones con los terroristas, a quien facilitó asiento preferente en el Congreso para que nos convenciera de que lo mejor que le ha podido pasa a España es que él –Carod Rovira y sus cachorros– formen parte indispensable del proyecto ZP. Y para celebrar el protagonismo que han adquirido los ultra-catalanistas por mor de Zapatero van, cogen, y arrancan páginas de la Constitución con un alborozo que asusta. Y que no desvíe la importancia del caso el Ministro Sevilla, lo grave no es que una postura radical y minoritaria alcance un protagonismo político desmedido, lo lacerante es que dicho protagonismo haya sido entregado por el actual Gobierno de España. Señor Ministro no nos tome por tontos, ya que si los radicales de ultraderecha también se manifiestan en contra de la Constitución del 78, la diferencia estriba en que ellos no condicionan –a Dios gracias– la gobernabilidad mantenida por un Presidente frágil.
Como será la cosa que hasta el batasunoetarra Otegui, aliado del ultra Rovira, socio del radical Zapatero, se muestra encantado con la “revolución” zapateril. Y la Eta también se muestra encantada, y también jactanciosamente dice que es capaz de paralizar las olimpiadas, influir en el debate del Estatut y el término nación, mientras de paso reclama Navarra para su Euskal Herria Grande. ¿ Y qué es lo que dice el Presidente que se tiene que hacer con estos bichos? ¿Negociar-dialogar de qué? Vergüenza me daría haberse tenido que apoyar, como hizo ZP, en los separatistas para aprobar en el Congreso una futurible conversación con semejantes bestias asesinas. Para las cuales, que se entere bien Moraleda, su futuro no es “el abandono de las armas” que dice el agrario portavoz. El mensaje para los etarras no puede ser más que la cárcel y su derrota total.
Expuesto lo anterior ¿quién comenzó a crispar aquí, porqué se crispa, qué cabrea a la gente? El ciudadano, y es normal, está hasta las narices de ver a salvajes actuando con total impunidad, quemando y arrancando banderas españolas y reuniéndose con la Eta mientras el Presidente se ríe. Es que se está riendo todo el rato. Mírale, que no para de reírse. ¿Pero de qué se ríe el tío? ¿Crispación? La crispación llegó acoplada al Ejecutivo socialista y sus socios ultras. Cómo será la cosa –la crispación– que hasta el grupo musical de Los Panchos, paradigma de la canción dulce, romántica y melosa, se han dejado llevar por el ambiente y han terminado liándose a hostias entre ellos...
miércoles, diciembre 07, 2005
CONMEMORACIÓN ANTI-CONSTITUCIONAL DE LOS SOCIOS DE ZP
El Gobierno socialista de Zapatero mantiene el equilibrio sobre una cuerda soportada por sus irracionales socios de gobierno. Unos socios que, alentados por la afabilidad presidencial incapaz de condenar su ataque ultra contra la COPE, bravuconamente –y con permiso de la autoridad (in)competente– se manifestaban hoy por las calles catalanas emplazando a arrancar páginas de la Constitución española como símbolo y corolario de su permanente ataque a España. Y con semejantes ‘bichos’ gobierna Zapatero; y su líder es quien negocia con los asesinos de la Eta; y con estos personajes quiere fabricar ZP un Estatuto; y a los representantes de estas criaturitas pardas brindó el radical-socialismo zapateril nuestro Congreso para que esputaran sus peroratas antiespañolas. Descorazonador.
Por otra parte, de qué nos extrañamos si encabezando la insolencia conmemorativa anti-española está Pascual Maragall quien, negando una vez más la existencia de la nación española consagrada en la Constitución que hoy celebramos, se inventa una mitología identitaria capaz de justificar su retrógrada vuelta a la caverna medieval. El himno del oasis disertado por Maragall, es el canto de guerra de unos cachorros que atacan los medios de comunicación un día, y al siguiente arrancan páginas de la Constitución. Como colofón y fin de la fiesta anti-española, la traca es obra de Eta.
Mientras las bombas de la Eta revientan, Zapatero manifiesta “prudente esperanza” sobre el fin de la violencia. El mismo día que los asesinos siembran de explosivos España, el Presidente declara que no dejará pasar la "oportunidad histórica". Inquirido por un futurible proceso de paz en Euskadi, dice que “si se abre la puerta, expresaremos cual es el camino, pero a día de hoy no es responsable hacerlo”, concluye el habitante de Moncloa. Que no se entera de nada, cabría añadir. Y así, ante tanto despropósito zapateril, los terroristas se revelan “aburridos” de lo que ellos denominan “discursos de cara a la galería” (en su último Zutabe: boletín de los asesinos) Y le reiteran su mensaje: “reconocimiento del derecho de autodeterminación” y “desactivación de las Fuerzas de Seguridad”. Es decir, que los terroristas piden la rendición. Y digo yo ¿se la proporcionará el Presidente Zapatero? Pues que deje de lanzar alharacas al aire que ya cansa a todo el mundo ofendiendo además a las víctimas del terrorismo el mismo día que se conmemora la Constitución del 78. Sumándose así a sus socios de infamia en día tan señalado.
Por otra parte, de qué nos extrañamos si encabezando la insolencia conmemorativa anti-española está Pascual Maragall quien, negando una vez más la existencia de la nación española consagrada en la Constitución que hoy celebramos, se inventa una mitología identitaria capaz de justificar su retrógrada vuelta a la caverna medieval. El himno del oasis disertado por Maragall, es el canto de guerra de unos cachorros que atacan los medios de comunicación un día, y al siguiente arrancan páginas de la Constitución. Como colofón y fin de la fiesta anti-española, la traca es obra de Eta.
Mientras las bombas de la Eta revientan, Zapatero manifiesta “prudente esperanza” sobre el fin de la violencia. El mismo día que los asesinos siembran de explosivos España, el Presidente declara que no dejará pasar la "oportunidad histórica". Inquirido por un futurible proceso de paz en Euskadi, dice que “si se abre la puerta, expresaremos cual es el camino, pero a día de hoy no es responsable hacerlo”, concluye el habitante de Moncloa. Que no se entera de nada, cabría añadir. Y así, ante tanto despropósito zapateril, los terroristas se revelan “aburridos” de lo que ellos denominan “discursos de cara a la galería” (en su último Zutabe: boletín de los asesinos) Y le reiteran su mensaje: “reconocimiento del derecho de autodeterminación” y “desactivación de las Fuerzas de Seguridad”. Es decir, que los terroristas piden la rendición. Y digo yo ¿se la proporcionará el Presidente Zapatero? Pues que deje de lanzar alharacas al aire que ya cansa a todo el mundo ofendiendo además a las víctimas del terrorismo el mismo día que se conmemora la Constitución del 78. Sumándose así a sus socios de infamia en día tan señalado.
martes, noviembre 29, 2005
ETA DEFIENDE LA 'NACIÓN' CATALANA
Le guste a ZP o le disguste, la Eta ha irrumpido en el improductivo debate sobre el Estatuto de Cataluña. La banda asesina, sincrónicamente a los nacional-separatistas y percibiendo también la debilitad del gobierno socialista, reclama su ración de protagonismo en el debate estatutario sumándose a las fuerzas que acometen lo que Otero Novas ha descrito como Asalto al Estado. Otra razón más que explica lo absolutamente suicida de seguir por la vía del revisionismo de España –o su negación– provocado por el ínclito de Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero.
Hasta ahora la defensa de lo que la Eta, de forma mendaz, llamaba “lucha armada” se circunscribía a la creación de una Euskal Herria unificada en territorios, independiente de España y Francia, euskaldun y socialista (imbecilidad más imbecilidad menos) Así, el asesinato etarra tenía su ámbito de justificación: la mitología creada por el separatismo para alimento de sus seguidores y degeneración de sus mentes. La Eta no lucha contra el imperialismo norteamericano, ni mata para eliminar el hambre en el mundo mediante la instauración de un orden socialista. No. Su principal empeño es destruir España para crear Euskal Herria. O al menos eso emitía en sus comunicados hasta ahora. Es decir, hasta que llegó ZP haciendo gala de su fragilidad nacional descreída de España.
Con semejante horizonte de flaqueza gubernamental, la banda asesina ha emitido un comunicado amplificando su ámbito de interés también para con Cataluña y su construcción nacional. De tal modo, ahora considera esencial el “reconocimiento de los derechos colectivos de estas dos naciones”: Euskal Herria y Cataluña. Es decir, que si hasta ahora mataba por liberar –de Francia y España– una nación denominada Euskal Herria, desde ahora también lo podrá hacer para liberar o crear la nación catalana. Y así, lo quieran ellos o no, lo busquen deliberadamente o lo provoquen de manera irresponsable, los ideólogos del Estatut y su concepción nacional de Cataluña, coinciden con la Eta en su invocación nacional. Y que nadie se lleve las manos a la cabeza por constatar una evidencia: entre los que consideran que Cataluña y el País Vasco son dos naciones, están Pascual Maragall, Manuela de Madre, Carod Rovira, Ibarreche, Otegui y la Eta; también Suso del Toro, influencia y amigo de ZP.
Pero es que aún podemos ahondar más en la relación de algunos ideólogos del Estatut con los etarras y el lío en que nos ha metido Zapatero. Porque no podemos olvidar que quien se entrevista con los terroristas en Perpiñan es Carod Rovira, a la sazón socio del Gobierno ZP-Maragall e ideólogo del Estatut, obsequiado por el Presidente con un asiento en el Congreso de los Diputados para defender su proyecto negador de la nación española. Es decir, aquí quien posibilita que Carod Rovira, interlocutor de ERC para las relaciones con la Eta, tenga platea preferente en el Parlamento de España es el partido socialista por mor de su absurda teoría de “confiar en las instituciones”; proporcionándole, además, compañera de pupitre: Manuela de Madre. Ocasionando así una denigración de las mencionadas instituciones que cita el Partido socialista como defensa de España, tras albergar a quien se reúne y pacta con terroristas compartiendo su mismo horizonte: destruir la nación española y que de sus cenizas surjan la vasca y la catalana.
Hasta ahora la defensa de lo que la Eta, de forma mendaz, llamaba “lucha armada” se circunscribía a la creación de una Euskal Herria unificada en territorios, independiente de España y Francia, euskaldun y socialista (imbecilidad más imbecilidad menos) Así, el asesinato etarra tenía su ámbito de justificación: la mitología creada por el separatismo para alimento de sus seguidores y degeneración de sus mentes. La Eta no lucha contra el imperialismo norteamericano, ni mata para eliminar el hambre en el mundo mediante la instauración de un orden socialista. No. Su principal empeño es destruir España para crear Euskal Herria. O al menos eso emitía en sus comunicados hasta ahora. Es decir, hasta que llegó ZP haciendo gala de su fragilidad nacional descreída de España.
Con semejante horizonte de flaqueza gubernamental, la banda asesina ha emitido un comunicado amplificando su ámbito de interés también para con Cataluña y su construcción nacional. De tal modo, ahora considera esencial el “reconocimiento de los derechos colectivos de estas dos naciones”: Euskal Herria y Cataluña. Es decir, que si hasta ahora mataba por liberar –de Francia y España– una nación denominada Euskal Herria, desde ahora también lo podrá hacer para liberar o crear la nación catalana. Y así, lo quieran ellos o no, lo busquen deliberadamente o lo provoquen de manera irresponsable, los ideólogos del Estatut y su concepción nacional de Cataluña, coinciden con la Eta en su invocación nacional. Y que nadie se lleve las manos a la cabeza por constatar una evidencia: entre los que consideran que Cataluña y el País Vasco son dos naciones, están Pascual Maragall, Manuela de Madre, Carod Rovira, Ibarreche, Otegui y la Eta; también Suso del Toro, influencia y amigo de ZP.
Pero es que aún podemos ahondar más en la relación de algunos ideólogos del Estatut con los etarras y el lío en que nos ha metido Zapatero. Porque no podemos olvidar que quien se entrevista con los terroristas en Perpiñan es Carod Rovira, a la sazón socio del Gobierno ZP-Maragall e ideólogo del Estatut, obsequiado por el Presidente con un asiento en el Congreso de los Diputados para defender su proyecto negador de la nación española. Es decir, aquí quien posibilita que Carod Rovira, interlocutor de ERC para las relaciones con la Eta, tenga platea preferente en el Parlamento de España es el partido socialista por mor de su absurda teoría de “confiar en las instituciones”; proporcionándole, además, compañera de pupitre: Manuela de Madre. Ocasionando así una denigración de las mencionadas instituciones que cita el Partido socialista como defensa de España, tras albergar a quien se reúne y pacta con terroristas compartiendo su mismo horizonte: destruir la nación española y que de sus cenizas surjan la vasca y la catalana.
domingo, noviembre 27, 2005
REVOLUCIÓN BONOLIVARIANA II
Adivinen quien dijo del cacique venezolano lo siguiente: “Chávez siempre fue un golpista... No sólo se es autoritario cuando se ejerce el poder por los votos... El autoritarismo se puede ejercer incluso cuando se tiene la mayoría, porque se liquidan las libertades, no se respetan las reglas del juego o no se respeta el funcionamiento de las minorías”. Quien tan certeramente radiografió el régimen que padece el pueblo venezolano fue un ex presidente del gobierno de España: Felipe González Márquez.
No soy original al escribirlo, pero no por reiterativo deja de ser cierto que el gobierno radical-socialista de Rodríguez Zapatero es de una imprudencia descomunal. Sólo al que asó la manteca se le ocurriría establecer una relación deferente con uno de los regímenes, en unión del cubano, más autoritarios de Latinoamérica. Suministrar armas al coligado del dictador Fidel Castro, más allá de que pueda molestar a los norteamericanos, es favorecer la desestabilización de una de las zonas del mundo más sensibles; contribuyendo, además, a reforzar la bota bolivariana que oprime Venezuela.
Sin negar que el golpista Chávez alcanzase el poder en 1998 por sufragio universal, el despotismo bolivariano ha transformado Venezuela en una dictadura constitucional, amenazando gravemente las relaciones con sus vecinos, y causando convulsión internacional con graves repercusiones en la economía de la zona.
Con Chávez en el poder la violencia en la sociedad venezolana se ha disparado. Si antes las cifras arrojaban un resultado de 4.500 asesinatos al año, ahora se alcanza la descomunal suma de 11.000 muertos anuales. La Venezuela bolivariana tiene el dudoso honor de ser la segunda nación más insegura de latinoamericana, precedida sólo por Colombia. La Revolución Bolivariana ha fagocitado el Estado de Derecho, siendo copados los puestos de los distintos poderes públicos por incondicionales chavistas constituidos en una especie de súper Poder Ejecutivo que controla los diferentes ministerios. Así, la represión de la disidencia se efectúa tan impunemente como quedó expuesto en la represión de las manifestaciones del 27 de febrero, las cuales dejaron un saldo de más de mil quinientos heridos, numerosos desaparecidos, fallecidos y presos políticos confinados en las cárceles sólo por pedir la convocatoria de Referéndum Revocatorio presidencial. La comunidad internacional presenció estupefacta las imágenes de la brutalidad policial y militar, provocando la repulsa de organismos internacionales (OEA, ONU, Centro Carter, Convención Americana de Derechos Humanos, Sr. Otto Reich, Sr. Charles Sapiro, Embajador de EE.UU. en Venezuela, juntos a otros organismos internacionales) los cuales redactaron un documento que exponía: “graves violaciones de los derechos humanos”; “represión del Estado (...) desproporcionada y violenta”; “el régimen mostró con toda su crudeza su cara dictatorial”; “con total desprecio (...) de los más elementales derechos humanos”.
Cuando Chávez alcanzó el poder en Venezuela, los primeros en alegrarse fueron los narcoterroristas colombianos de las FARC. La coincidencia ideológica de ambos movimientos revolucionarios ha sido confirmada por prestigiosos periodistas colombianos, los cuales relataron la estrecha y visible colaboración del gobierno venezolano y las FARC. Tanto las FARC como el ELN forman parte de una confederación “bolivariana” cuyo líder es Chávez. No en vano, el Gorila Rojo tiene como guía intelectual al académico Heiz Dieterich, quien ha calificado a los narcoterroristas colombianos como de “fuerzas progresistas”. Con la llegada de Chávez y su apoyo a la FARC, las tensiones fronterizas entre Venezuela y Colombia alcanzaron cotas peligrosas. Episodios como la captura de Rodrigo Granda, encargado de las relaciones internacionales de las FARC, que provocó un cruce de declaraciones extremadamente tenso al declarar Colombia que había sido apresado en su territorio, y manifestando el gobierno de Venezuela que fue producto de una operación secreta efectuada en Caracas, hizo temer lo peor.
Explicados todos estos puntos, lo menos conveniente para el delicado equilibrio de la zona sería favorecer la balanza hacia el lado del militarista Chávez, apadrinando un suministro de armas como pretende el Gobierno radical-socialista de Rodríguez Zapatero. Ver al Ministro Bono estrechando la mano del Tejero venezolano, sino produjera tanto miedo provocaría repugnancia.
No soy original al escribirlo, pero no por reiterativo deja de ser cierto que el gobierno radical-socialista de Rodríguez Zapatero es de una imprudencia descomunal. Sólo al que asó la manteca se le ocurriría establecer una relación deferente con uno de los regímenes, en unión del cubano, más autoritarios de Latinoamérica. Suministrar armas al coligado del dictador Fidel Castro, más allá de que pueda molestar a los norteamericanos, es favorecer la desestabilización de una de las zonas del mundo más sensibles; contribuyendo, además, a reforzar la bota bolivariana que oprime Venezuela.
Sin negar que el golpista Chávez alcanzase el poder en 1998 por sufragio universal, el despotismo bolivariano ha transformado Venezuela en una dictadura constitucional, amenazando gravemente las relaciones con sus vecinos, y causando convulsión internacional con graves repercusiones en la economía de la zona.
Con Chávez en el poder la violencia en la sociedad venezolana se ha disparado. Si antes las cifras arrojaban un resultado de 4.500 asesinatos al año, ahora se alcanza la descomunal suma de 11.000 muertos anuales. La Venezuela bolivariana tiene el dudoso honor de ser la segunda nación más insegura de latinoamericana, precedida sólo por Colombia. La Revolución Bolivariana ha fagocitado el Estado de Derecho, siendo copados los puestos de los distintos poderes públicos por incondicionales chavistas constituidos en una especie de súper Poder Ejecutivo que controla los diferentes ministerios. Así, la represión de la disidencia se efectúa tan impunemente como quedó expuesto en la represión de las manifestaciones del 27 de febrero, las cuales dejaron un saldo de más de mil quinientos heridos, numerosos desaparecidos, fallecidos y presos políticos confinados en las cárceles sólo por pedir la convocatoria de Referéndum Revocatorio presidencial. La comunidad internacional presenció estupefacta las imágenes de la brutalidad policial y militar, provocando la repulsa de organismos internacionales (OEA, ONU, Centro Carter, Convención Americana de Derechos Humanos, Sr. Otto Reich, Sr. Charles Sapiro, Embajador de EE.UU. en Venezuela, juntos a otros organismos internacionales) los cuales redactaron un documento que exponía: “graves violaciones de los derechos humanos”; “represión del Estado (...) desproporcionada y violenta”; “el régimen mostró con toda su crudeza su cara dictatorial”; “con total desprecio (...) de los más elementales derechos humanos”.
Cuando Chávez alcanzó el poder en Venezuela, los primeros en alegrarse fueron los narcoterroristas colombianos de las FARC. La coincidencia ideológica de ambos movimientos revolucionarios ha sido confirmada por prestigiosos periodistas colombianos, los cuales relataron la estrecha y visible colaboración del gobierno venezolano y las FARC. Tanto las FARC como el ELN forman parte de una confederación “bolivariana” cuyo líder es Chávez. No en vano, el Gorila Rojo tiene como guía intelectual al académico Heiz Dieterich, quien ha calificado a los narcoterroristas colombianos como de “fuerzas progresistas”. Con la llegada de Chávez y su apoyo a la FARC, las tensiones fronterizas entre Venezuela y Colombia alcanzaron cotas peligrosas. Episodios como la captura de Rodrigo Granda, encargado de las relaciones internacionales de las FARC, que provocó un cruce de declaraciones extremadamente tenso al declarar Colombia que había sido apresado en su territorio, y manifestando el gobierno de Venezuela que fue producto de una operación secreta efectuada en Caracas, hizo temer lo peor.
Explicados todos estos puntos, lo menos conveniente para el delicado equilibrio de la zona sería favorecer la balanza hacia el lado del militarista Chávez, apadrinando un suministro de armas como pretende el Gobierno radical-socialista de Rodríguez Zapatero. Ver al Ministro Bono estrechando la mano del Tejero venezolano, sino produjera tanto miedo provocaría repugnancia.
viernes, noviembre 25, 2005
REVOLUCIÓN BONOLIVARIANA
Don José Bono, a la sazón Ministro de Defensa de una nación que el socialismo cree indeterminada, prócer del Gobierno comandado por Rojo Zapatero para agrado exclusivo de sus masas anti-norteamericanas, venderá de nuevo armas al Tejero venezolano. Hugo Chávez Frías y Antonio Tejero Molina son dos militares golpistas que, malogrado el intento de alterar el orden democrático de sus países por la fuerza, apostaron por la vía política para conseguir los mismos fines antidemocráticos. En España, el incidente político de Tejero y su partido Solidaridad irrumpiendo en unas elecciones se saldó con un estrepitoso fracaso: cincuenta mil votos. Sin embargo Chávez, como otrora sucediera en Alemania con parecido populista y nacionalista de izquierdas: Adolft Hitler, tras el fracaso militar cosechó una victoria popular que desató su proyecto totalitario: la llamada Revolución Bolivariana.
La analogía entre Chávez y Hitler puede parecer exagerada al lector confundido por el trato cordial que dispensa nuestro Gobierno y sus apéndices mediáticos al ex golpista venezolano. En tal caso, me propongo enumerar algunos datos con sus pertinentes argumentos para contribuir a la desintoxicación rojogorilera.
Para sembrar el terror y conseguir el predominio político en las calles de la Alemania anterior a la ruina nacional socialista, Adolf Hitler organizó una fuerza paramilitar: las SA. Garantes de la revolución nacional-socialista, las SA repartían violencia y terror contra sus adversarios políticos o todo aquel que, escaso del canon racial-ideológico propalado por sus dirigentes, constituyera un estorbo para la revolución racial-socialista. El cenit del horror nazi se alcanzó la noche de los cristales rotos (Kristallnacht), donde los ciudadanos alemanes judíos fueron victimas de la barbarie estimulada por el siniestro mensaje nazi. Extendido el terror pardo por las calles alemanas y ahogadas las gargantas de la disidencia, el camino hacía el genocidio nazi quedaba allanado para Hitler. Su revolución se ejecutaría tras la victoria en las urnas del partido nacional-socialista alemán.
Como hemos dicho, Chávez también llegó al poder por medio de las urnas tras un fallido golpe de Estado que desvelaba el horizonte revolucionario y socialista resultante de un gobierno conducido por el Gorila Rojo. Los guardianes de la Revolución son los Círculos Bolivarianos, milicia estructurada en células bajo la dirección política del MBR200 (organización que agrupó a Chávez y su grupo golpista en 1992) para que desde cada esquina y en cada sitio de trabajo, defiendan y divulguen la Revolución: “todo el pueblo será bolivarianizado”. Se quiera o no, cabría añadir, pues tal imposición de aceptar la “verdad” bolivariana incluye incluso a los extranjeros: Chávez amenazó con expulsar a quien “diga una afrenta contra el Gobierno” pues “a Venezuela se la respeta”, equiparando la nación con su régimen al más puro estilo totalitario.
Otro componente totalitario que nos recuerda a las SS hitlerianas lo encontramos en las Brigadas Zamoranas, auténtico ejército de reservistas cuya perspectiva está en alcanzar “un millón de componentes” adiestrados y aleccionados para la producción y defensa del país (sic); o su régimen, según la identificación que de ambos hace Chávez. Las Brigadas Zamoranas nacen con la pretensión de “controlar las Fuerzas Armadas desde abajo para neutralizar el poder militar que se le puede oponer; formar grupos armados y reacción social con los Círculos Bolivarianos en cada cuadra; e infiltrarse en las empresas, en la Pymes y las fábricas para formar los comités de reacción en las empresas y destruir lo que queda del aparato productivo” ha señalado el vicealmirante Iván Carratú.
En todo caso, lo que no cabe duda es que la democracia, tal como la entendemos en Occidente, está muy lejos de parecerse a lo implantado por Hugo Chávez en Venezuela. El secuestro de la voluntad popular entregado en las urnas, se produce cuando el proceso revolucionario aprisiona la libertad ciudadana en un magma ideológico de exigida adscripción. Si un régimen necesita extender las bondades revolucionarias –bolivarianizar– con la protección de unos milicianos y reservistas armados, la democracia ha dejado de existir y la libertad sólo se consigue saliendo del país o con la muerte frente a un paredón de fusilamiento. Cuando un régimen carece de autoridad porque con sus actos ha perdido la legitimidad, tiene que valerse de las armas para someter a su pueblo. Hitler utilizó las SA, después las SS y también la GESTAPO; Chávez los Círculos Bolivarianos, las Brigadas Zamoranas o el MBR200: la imposición totalitaria aplastando la democracia por la vía de las armas. Armas vendidas por el Gobierno socialista de España con José Bono a la cabeza.
La analogía entre Chávez y Hitler puede parecer exagerada al lector confundido por el trato cordial que dispensa nuestro Gobierno y sus apéndices mediáticos al ex golpista venezolano. En tal caso, me propongo enumerar algunos datos con sus pertinentes argumentos para contribuir a la desintoxicación rojogorilera.
Para sembrar el terror y conseguir el predominio político en las calles de la Alemania anterior a la ruina nacional socialista, Adolf Hitler organizó una fuerza paramilitar: las SA. Garantes de la revolución nacional-socialista, las SA repartían violencia y terror contra sus adversarios políticos o todo aquel que, escaso del canon racial-ideológico propalado por sus dirigentes, constituyera un estorbo para la revolución racial-socialista. El cenit del horror nazi se alcanzó la noche de los cristales rotos (Kristallnacht), donde los ciudadanos alemanes judíos fueron victimas de la barbarie estimulada por el siniestro mensaje nazi. Extendido el terror pardo por las calles alemanas y ahogadas las gargantas de la disidencia, el camino hacía el genocidio nazi quedaba allanado para Hitler. Su revolución se ejecutaría tras la victoria en las urnas del partido nacional-socialista alemán.
Como hemos dicho, Chávez también llegó al poder por medio de las urnas tras un fallido golpe de Estado que desvelaba el horizonte revolucionario y socialista resultante de un gobierno conducido por el Gorila Rojo. Los guardianes de la Revolución son los Círculos Bolivarianos, milicia estructurada en células bajo la dirección política del MBR200 (organización que agrupó a Chávez y su grupo golpista en 1992) para que desde cada esquina y en cada sitio de trabajo, defiendan y divulguen la Revolución: “todo el pueblo será bolivarianizado”. Se quiera o no, cabría añadir, pues tal imposición de aceptar la “verdad” bolivariana incluye incluso a los extranjeros: Chávez amenazó con expulsar a quien “diga una afrenta contra el Gobierno” pues “a Venezuela se la respeta”, equiparando la nación con su régimen al más puro estilo totalitario.
Otro componente totalitario que nos recuerda a las SS hitlerianas lo encontramos en las Brigadas Zamoranas, auténtico ejército de reservistas cuya perspectiva está en alcanzar “un millón de componentes” adiestrados y aleccionados para la producción y defensa del país (sic); o su régimen, según la identificación que de ambos hace Chávez. Las Brigadas Zamoranas nacen con la pretensión de “controlar las Fuerzas Armadas desde abajo para neutralizar el poder militar que se le puede oponer; formar grupos armados y reacción social con los Círculos Bolivarianos en cada cuadra; e infiltrarse en las empresas, en la Pymes y las fábricas para formar los comités de reacción en las empresas y destruir lo que queda del aparato productivo” ha señalado el vicealmirante Iván Carratú.
En todo caso, lo que no cabe duda es que la democracia, tal como la entendemos en Occidente, está muy lejos de parecerse a lo implantado por Hugo Chávez en Venezuela. El secuestro de la voluntad popular entregado en las urnas, se produce cuando el proceso revolucionario aprisiona la libertad ciudadana en un magma ideológico de exigida adscripción. Si un régimen necesita extender las bondades revolucionarias –bolivarianizar– con la protección de unos milicianos y reservistas armados, la democracia ha dejado de existir y la libertad sólo se consigue saliendo del país o con la muerte frente a un paredón de fusilamiento. Cuando un régimen carece de autoridad porque con sus actos ha perdido la legitimidad, tiene que valerse de las armas para someter a su pueblo. Hitler utilizó las SA, después las SS y también la GESTAPO; Chávez los Círculos Bolivarianos, las Brigadas Zamoranas o el MBR200: la imposición totalitaria aplastando la democracia por la vía de las armas. Armas vendidas por el Gobierno socialista de España con José Bono a la cabeza.
miércoles, noviembre 23, 2005
PROGREMORIBUNDIA
¿Qué queda del Régimen franquista después de treinta años? Pues una vez atravesada la nube de incienso que estos días se extiende para agasajo real, de la dictadura queda –o renace– la predisposición a la CENSURA. La prueba: los ataques a la COPE, EL MUNDO, la llamada al orden del secretario de Organización y Coordinación de un partido político –hoy dictando desde el Gobierno– sobre el Presidente del Tribunal Supremo, y, en definitiva, el estacazo verbal y tentetieso sobre tod@ el que discrepe del falso talante zapateril. Verbigracia Rosa Díez.
Rosa ha escrito algo que es irrebatible: que la postura de Patxi López manifestada en el nuevo medio vocero de los batasunos, una vez cerrado Egin por colaborar con la Eta, remueve a los muertos de sus sepulcros. Que nadie olvide –ni Patxi, ni Blanco, ni ZP– que desde las páginas de la propaganda filoetarra se ha justificado y ensalzado el asesinato de políticos, socialistas muchos, compañeros de Rosa. La valiente postura de Rosa Díez es un acto de justicia para con el recuerdo de las victimas de la barbarie etarra malmirados desde las mismas páginas que ahora recogen la palabrería pusilánime de Patxi López; como ya recordó la madre de los Pagaza, también desde el ABC, e igualmente soliviantada ante la humillación de Patxi frente a los terroristas. Otra socialista valiente, Maite Pagazaurtundua, ha escrito su dolor en un libro: “Los Pagaza (Historia de una familia vasca)”. Libro que Patxi no ha leído o en todo caso ha desechado.
Junto con Patxi, otros idealistas del entreguismo censuran la valentía de la que ellos carecen: Bárbara Dürhkop, europarlamentaria y miembro de la Ejecutiva del PSE-EE, escribe a Rosa diciendo “Me duele (que) defendiendo juntas los valores de la izquierda, me haya tenido que enterar de tus preocupaciones a través de un artículo que publicas en un periódico de la derecha". ¡Toma ya! Bárbara CENSURA ideológica y sectariamente el medio utilizado (ABC), CENSURA públicamente la disidencia en su partido, y se arroga la representación de los valores de la izquierda. Tres barbaridades en una. Y digo yo ¿Cuáles son los valores genuinos de la izquierda, la claudicación negociadora para con los asesinos etarras? Inaudito. Pero si ahora les digo que Bárbara Dürhkop CENSURA la postura de Rosa desde las mismas páginas del diario ABC, la paranoia reinante en el socialismo vasco se hace patente.
Pero nos estamos desviando del tema, pues lo que hoy nos ocupa, siendo gravísimo, no es la CENSURA decretada sobre quien disiente del entreguismo socialista vasco. No. Aquí buscábamos el punto de unión, la correspondencia espacio temporal que enlaza dos regímenes con una tendencia. Siendo así, en nuestra búsqueda topamos con las palabras de Juan Luis Cebrián*, quien desde El País (periódico fundado por Fraga Iribarne) se abalanza desde un artículo sermoneando a “los medios de comunicación afines al Partido Popular", en una especie de reproche que mezcla a Carrillo, el Rey, la Conferencia Episcopal, y los habituales fantasmas progres. Y es que si de CENSURA hablamos, de casta le viene al galgo.
*Juan Luis Cebrián: su padre Vicente fue un alto cargo de la Prensa del Movimiento y director del diario Arriba, según recogía la revista Época en su número 1065. También, y siempre según la mencionada revista, el mismo Juan Luis (Janli que le dicen algunos) trabajó durante el franquismo en Pueblo, fue subdirector de Informaciones y director de los servicios informativos de la censurada Televisión Española.
Rosa ha escrito algo que es irrebatible: que la postura de Patxi López manifestada en el nuevo medio vocero de los batasunos, una vez cerrado Egin por colaborar con la Eta, remueve a los muertos de sus sepulcros. Que nadie olvide –ni Patxi, ni Blanco, ni ZP– que desde las páginas de la propaganda filoetarra se ha justificado y ensalzado el asesinato de políticos, socialistas muchos, compañeros de Rosa. La valiente postura de Rosa Díez es un acto de justicia para con el recuerdo de las victimas de la barbarie etarra malmirados desde las mismas páginas que ahora recogen la palabrería pusilánime de Patxi López; como ya recordó la madre de los Pagaza, también desde el ABC, e igualmente soliviantada ante la humillación de Patxi frente a los terroristas. Otra socialista valiente, Maite Pagazaurtundua, ha escrito su dolor en un libro: “Los Pagaza (Historia de una familia vasca)”. Libro que Patxi no ha leído o en todo caso ha desechado.
Junto con Patxi, otros idealistas del entreguismo censuran la valentía de la que ellos carecen: Bárbara Dürhkop, europarlamentaria y miembro de la Ejecutiva del PSE-EE, escribe a Rosa diciendo “Me duele (que) defendiendo juntas los valores de la izquierda, me haya tenido que enterar de tus preocupaciones a través de un artículo que publicas en un periódico de la derecha". ¡Toma ya! Bárbara CENSURA ideológica y sectariamente el medio utilizado (ABC), CENSURA públicamente la disidencia en su partido, y se arroga la representación de los valores de la izquierda. Tres barbaridades en una. Y digo yo ¿Cuáles son los valores genuinos de la izquierda, la claudicación negociadora para con los asesinos etarras? Inaudito. Pero si ahora les digo que Bárbara Dürhkop CENSURA la postura de Rosa desde las mismas páginas del diario ABC, la paranoia reinante en el socialismo vasco se hace patente.
Pero nos estamos desviando del tema, pues lo que hoy nos ocupa, siendo gravísimo, no es la CENSURA decretada sobre quien disiente del entreguismo socialista vasco. No. Aquí buscábamos el punto de unión, la correspondencia espacio temporal que enlaza dos regímenes con una tendencia. Siendo así, en nuestra búsqueda topamos con las palabras de Juan Luis Cebrián*, quien desde El País (periódico fundado por Fraga Iribarne) se abalanza desde un artículo sermoneando a “los medios de comunicación afines al Partido Popular", en una especie de reproche que mezcla a Carrillo, el Rey, la Conferencia Episcopal, y los habituales fantasmas progres. Y es que si de CENSURA hablamos, de casta le viene al galgo.
*Juan Luis Cebrián: su padre Vicente fue un alto cargo de la Prensa del Movimiento y director del diario Arriba, según recogía la revista Época en su número 1065. También, y siempre según la mencionada revista, el mismo Juan Luis (Janli que le dicen algunos) trabajó durante el franquismo en Pueblo, fue subdirector de Informaciones y director de los servicios informativos de la censurada Televisión Española.
lunes, noviembre 21, 2005
PEPIÑO: ¡SE CALLEN, COÑO!
El estudiante Pepiño Blanco pretende enmendar la plana nada más y nada menos que al mismísimo Presidente del Tribunal supremo, Francisco José Hernando, a quien acusa de mentir. ¡Toma ya! Y eso sin terminar Pepiño, pasados ya sus años mozos, una carrera universitaria que se le atranca como las palabras. Así, no es de extrañar que también Enrique López, portavoz del Consejo General del Poder Judicial, tenga que ilustrar a Pepiño explicándole que las manifestaciones de Hernando están amparadas por la libertad de expresión.
¿Libertad de expresión he escrito? La misma que reclaman, por cierto, los informadores de la cadena COPE e incluso el director de EL MUNDO, victimas del ataque incruento del algarrobo Montilla, que sólo baja de Sierra Morena para repartir insultos o cobrar... descréditos, porque los créditos se los condonan. Y es que todo queda en Caixa, por lo que Manuela de Madre ya no tendrá que volver a coger las maletas perseguida de cerca por Franco a caballo; ¡ahora comprendo la obsesión que tienen con las estatuas del dictador!
Qué tristeza de socialismo. Volvemos a los tiempos de aquella serie ¿recuerdan? : CORRUPSOE EN MIAMI. Plasmación cinéfila –aunque norteamericana– de la realidad peninsular colectivista y por tanto socialista, que justifica que lo que es bueno para uno, es bueno para el partido, dicho lo cual: ¡a la buchaca!. Y que viva Zapata; o Zapatero. Deben proteger su Oasis Catalán de la ingerencia pedigüeña obsesionada en conceptos como igualdad o solidaridad.
Lo ha señalado Mariano Rajoy, quien un tanto hastiado señalaba algo así como “ya estamos otra vez...”. Y es cierto, ya estamos otra vez con los dineros ajenos y las condonaciones de créditos ¿para qué? Para lo mismo que se fraguó Filesa, Malesa y Time Spot: financiar al PSOE y su furúnculo el PSC.
También como entonces, cuando algunos periodistas levantaron la voz e hicieron uso de la libertad de expresión y por tanto de prensa, el bandolerismo socialista les acusó de mentir, calumniar y sembrar crispación. Por eso ahora se adelantan impidiendo el ejercicio de la libertad de expresión sea de quien sea: unos periodistas, una cadena, unos manifestantes, unos obispos, el Presidente del Tribunal Supremo, su portavoz, etc., etc.. Ahora bien, el tiempo pone a cada uno en su lugar, que si hacemos un poco de memoria es, por un lado, a no pocos en la cárcel y el resto en la oposición.
¿Libertad de expresión he escrito? La misma que reclaman, por cierto, los informadores de la cadena COPE e incluso el director de EL MUNDO, victimas del ataque incruento del algarrobo Montilla, que sólo baja de Sierra Morena para repartir insultos o cobrar... descréditos, porque los créditos se los condonan. Y es que todo queda en Caixa, por lo que Manuela de Madre ya no tendrá que volver a coger las maletas perseguida de cerca por Franco a caballo; ¡ahora comprendo la obsesión que tienen con las estatuas del dictador!
Qué tristeza de socialismo. Volvemos a los tiempos de aquella serie ¿recuerdan? : CORRUPSOE EN MIAMI. Plasmación cinéfila –aunque norteamericana– de la realidad peninsular colectivista y por tanto socialista, que justifica que lo que es bueno para uno, es bueno para el partido, dicho lo cual: ¡a la buchaca!. Y que viva Zapata; o Zapatero. Deben proteger su Oasis Catalán de la ingerencia pedigüeña obsesionada en conceptos como igualdad o solidaridad.
Lo ha señalado Mariano Rajoy, quien un tanto hastiado señalaba algo así como “ya estamos otra vez...”. Y es cierto, ya estamos otra vez con los dineros ajenos y las condonaciones de créditos ¿para qué? Para lo mismo que se fraguó Filesa, Malesa y Time Spot: financiar al PSOE y su furúnculo el PSC.
También como entonces, cuando algunos periodistas levantaron la voz e hicieron uso de la libertad de expresión y por tanto de prensa, el bandolerismo socialista les acusó de mentir, calumniar y sembrar crispación. Por eso ahora se adelantan impidiendo el ejercicio de la libertad de expresión sea de quien sea: unos periodistas, una cadena, unos manifestantes, unos obispos, el Presidente del Tribunal Supremo, su portavoz, etc., etc.. Ahora bien, el tiempo pone a cada uno en su lugar, que si hacemos un poco de memoria es, por un lado, a no pocos en la cárcel y el resto en la oposición.
sábado, noviembre 19, 2005
GISTAU ES FAMOSO
¿El dinero vuelve tontas a las personas? Interrogo pues no tengo la certeza, ya que no tengo un duro y apuesto que para algunos seré un poco tonto. Notaría la transformación si me tocase la lotería o algún amable y adinerado lector tuviera a bien adoptarme como hijo, incluyéndome fraternalmente en su testamento. Lo que no me cabe duda es que si el dinero no transforma al personal, la fama sí. Y David Gistau ahora es famoso; más famoso.
A mí el Gistau ‘razonable’ me parecía más guay, más de mi barrio. Concebía su columna como guía o prolongación de mis conversaciones con los colegas, siempre rodeado de una cerveza y acompañado de unas risas. Y es que Gistau se mete con los progres muy bien. O se metía cuando estaba en La Razón, porque ahora que ha progresado como columnista guadiana de EL MUNDO, Gistau ha cambiado.
Equidistancia, centrismo, equilibrismo, la cabra en lo alto de la banqueta mientras los gitanos progres le dan al organillo cantando lo políticamente correcto. En nuestro país, los que no son de izquierdas son: ni de izquierdas ni de derechas; fortaleciendo así un: ni de derechas, ni de derechas, ni de derechas. Y es que en España no existen derechas, rendición intelectual que confirma la victoria ideológica de las izquierdas callejeras. Y por eso, a pesar de estar situado en la columna derecha según abrimos el diario, el Gistau de EL MUNDO no es de derechas; aunque lo pareciese otrora en La Razón. Que era precisamente lo que nos gustaba a muchos.
Un tío relativamente joven, sin complejos o lastre ideológico, que no escribe mal y lo hace clarito ‘dando caña’ a una progresía que envejece junto a su ideal de turista rojo, molaba. En pasado, sí, pues ya digo que el Gistau mundano está cambiando. Se ha centrado o le han centrado y termina pareciendo descentrado, perdido, falla ensayando jugar en el medio del campo pues él apuntaba en formas más a Figo. Él vera, pero si sigue así le tocará formar parte de los dardos cerveceros de mis colegas: como diana progre.
A mí el Gistau ‘razonable’ me parecía más guay, más de mi barrio. Concebía su columna como guía o prolongación de mis conversaciones con los colegas, siempre rodeado de una cerveza y acompañado de unas risas. Y es que Gistau se mete con los progres muy bien. O se metía cuando estaba en La Razón, porque ahora que ha progresado como columnista guadiana de EL MUNDO, Gistau ha cambiado.
Equidistancia, centrismo, equilibrismo, la cabra en lo alto de la banqueta mientras los gitanos progres le dan al organillo cantando lo políticamente correcto. En nuestro país, los que no son de izquierdas son: ni de izquierdas ni de derechas; fortaleciendo así un: ni de derechas, ni de derechas, ni de derechas. Y es que en España no existen derechas, rendición intelectual que confirma la victoria ideológica de las izquierdas callejeras. Y por eso, a pesar de estar situado en la columna derecha según abrimos el diario, el Gistau de EL MUNDO no es de derechas; aunque lo pareciese otrora en La Razón. Que era precisamente lo que nos gustaba a muchos.
Un tío relativamente joven, sin complejos o lastre ideológico, que no escribe mal y lo hace clarito ‘dando caña’ a una progresía que envejece junto a su ideal de turista rojo, molaba. En pasado, sí, pues ya digo que el Gistau mundano está cambiando. Se ha centrado o le han centrado y termina pareciendo descentrado, perdido, falla ensayando jugar en el medio del campo pues él apuntaba en formas más a Figo. Él vera, pero si sigue así le tocará formar parte de los dardos cerveceros de mis colegas: como diana progre.
martes, noviembre 01, 2005
MARXISMO, SOCIALDEMOCRACIA, ETNICISMO: de Isidoro a ZP
En su XIII Congreso de Suresnes el PSOE apostó firmemente por dos opciones: confirmar la figura de Felipe González, Isidoro, como Secretario General de los socialistas; y, tomando como modelo la socialdemocracia alemana, poner fin a su ideología marxista. Mas adelante, en los albores del nuevo siglo, el partido socialista demandaba un nuevo liderazgo que reemplazase la evocación podrida del gobierno de González por una alternancia creíble. Así, del XXXV Congreso Federal del PSOE el cabecilla favorecido era José Luis Rodríguez Zapatero: ZP. El Vallileonés (nacido en Valladolid pero criado en León) ganaba a su rival José Bono, Pepe, por una minúscula diferencia de nueve votos.
Ya desde sus inicios, el naciente caudillaje socialista apeló por una nueva manera de gobernar; no en vano ZP era el candidato de la corriente Nueva Vía. Consecuentemente, el primer discurso lanzado por Rodríguez Zapatero a sus camaradas fue un exhorto invocando al ‘cambio tranquilo’, ya que “el socialismo es cambio, esperanza y futuro”. Y el socialismo con ZP, efectivamente, cambió.
Lejos de realizar un recorrido por los constantes desbarros del socialismo zapateril, sirvan como colofón ideológico las últimas declaraciones del secretario de organización del PSOE: José Blanco, Pepiño, anuncia la búsqueda socialista de una formula para "hacer compatible la fuerte identidad nacional de Cataluña" con la Constitución; coincidiendo con el DICTAMEN SOBRE LA PROPUESTA DE REFORMA DEL ESTATUTO DE CATALUÑA del PSOE, donde se dictamina que “es posible un reconocimiento de los elementos identitarios de Cataluña basados en su historia”. Es decir, que el nuevo socialismo voluble de ZP abraza el discurso nacionalista identitario que sostiene que la Constitución del 78 no reconoce ni compatibiliza la identidad e historia de Cataluña. De otro modo ¿qué sentido tendría apelar a ‘compatibilizar’ y ‘reconocer’ la identidad nacional de Cataluña que hace el Dictamen socialista? ¿No están ahora la historia, la lengua y las peculiaridades propias de cada comunidad amparadas por la presente Constitución? El nacional-separatismo, en aras de su insolidario y excluyente proyecto, siempre lo había negado. Ahora y de la mano de ZP, el nuevo socialismo claudicante es corifeo del perenne discurso decimonónico del nacionalismo.
La Constitución en su PREÁMBULO ya protege “a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones”. Es más, en el TÍTULO PRELIMINAR Artículo 2, a la vez que se defiende la indisoluble unidad de la nación español, lo compatibiliza reconociendo “la autonomía de las nacionalidades y regiones”. En su Artículo 3 punto 2º establece que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas”, ampliando en su punto 3º “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Por lo tanto ¿Sostiene el Dictamen socialista que no se cumple la Constitución? ¿En qué lugares, en qué puntos, con qué consecuencias? ¿Cuáles son los agravios que sufren los gobiernos nacionalistas o sus ciudadanos que tan perentoriamente requieren protección estatutaria? Semejantes preguntas y el silencio que las mismas provocan en ZP o Pepiño, son muestra de la insensatez socialista en su desvío o desvarío identitario.
José Luis Rodríguez Zapatero, tras imponerse a Bono y arengando para ganar a la derecha reivindicaba las ideas de: igualdad, libertad y solidaridad. Tres componentes históricamente antagónicos de lo que suponen las ideas nacionalistas que él –arrastrando al PSOE– termina defendiendo.
Terminaré con Unamuno:
“Me resulta ridículo el que el natural de la región A pretenda que se distingue de los de las regiones B, C y D más que éstas entre sí, y lo haga basándose en una etnografía de pacotilla y en una historia de lo más superficial y ligera”
Ya desde sus inicios, el naciente caudillaje socialista apeló por una nueva manera de gobernar; no en vano ZP era el candidato de la corriente Nueva Vía. Consecuentemente, el primer discurso lanzado por Rodríguez Zapatero a sus camaradas fue un exhorto invocando al ‘cambio tranquilo’, ya que “el socialismo es cambio, esperanza y futuro”. Y el socialismo con ZP, efectivamente, cambió.
Lejos de realizar un recorrido por los constantes desbarros del socialismo zapateril, sirvan como colofón ideológico las últimas declaraciones del secretario de organización del PSOE: José Blanco, Pepiño, anuncia la búsqueda socialista de una formula para "hacer compatible la fuerte identidad nacional de Cataluña" con la Constitución; coincidiendo con el DICTAMEN SOBRE LA PROPUESTA DE REFORMA DEL ESTATUTO DE CATALUÑA del PSOE, donde se dictamina que “es posible un reconocimiento de los elementos identitarios de Cataluña basados en su historia”. Es decir, que el nuevo socialismo voluble de ZP abraza el discurso nacionalista identitario que sostiene que la Constitución del 78 no reconoce ni compatibiliza la identidad e historia de Cataluña. De otro modo ¿qué sentido tendría apelar a ‘compatibilizar’ y ‘reconocer’ la identidad nacional de Cataluña que hace el Dictamen socialista? ¿No están ahora la historia, la lengua y las peculiaridades propias de cada comunidad amparadas por la presente Constitución? El nacional-separatismo, en aras de su insolidario y excluyente proyecto, siempre lo había negado. Ahora y de la mano de ZP, el nuevo socialismo claudicante es corifeo del perenne discurso decimonónico del nacionalismo.
La Constitución en su PREÁMBULO ya protege “a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones”. Es más, en el TÍTULO PRELIMINAR Artículo 2, a la vez que se defiende la indisoluble unidad de la nación español, lo compatibiliza reconociendo “la autonomía de las nacionalidades y regiones”. En su Artículo 3 punto 2º establece que “las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas”, ampliando en su punto 3º “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Por lo tanto ¿Sostiene el Dictamen socialista que no se cumple la Constitución? ¿En qué lugares, en qué puntos, con qué consecuencias? ¿Cuáles son los agravios que sufren los gobiernos nacionalistas o sus ciudadanos que tan perentoriamente requieren protección estatutaria? Semejantes preguntas y el silencio que las mismas provocan en ZP o Pepiño, son muestra de la insensatez socialista en su desvío o desvarío identitario.
José Luis Rodríguez Zapatero, tras imponerse a Bono y arengando para ganar a la derecha reivindicaba las ideas de: igualdad, libertad y solidaridad. Tres componentes históricamente antagónicos de lo que suponen las ideas nacionalistas que él –arrastrando al PSOE– termina defendiendo.
Terminaré con Unamuno:
“Me resulta ridículo el que el natural de la región A pretenda que se distingue de los de las regiones B, C y D más que éstas entre sí, y lo haga basándose en una etnografía de pacotilla y en una historia de lo más superficial y ligera”
sábado, octubre 15, 2005
E= ZP8
Para fragmentar España ZP tiene ocho ‘formulas’ (E= ZP8 ) Casi nada lo del ojo. Y es que nuestro Einstein presidencial ha cogido su QUIMICEFA y rumia inventar la bomba atómica que arrase con la Nación española; el Enola Gay lo pilota Zerolo, la bomba la tirarán Maragall y Rovira. ¡Menuda tropa!
Y es que nuestro doctor Bacterio de la política en el fondo es un sentimental, como así lo asegura De la Vega afirmando que "el presidente maneja distintas fórmulas para hacer compatible el sentimiento de quienes creen que Cataluña es una nación con el de los españoles que consideran que la única nación según el Art. 2 de la Constitución es España". Pues ya nos dirá lo señora De la Vega como se hace, porque es muy difícil conciliar una cosa con su contraria. Es decir, que si Cataluña es una nación –como sienten algunos y presiente el presidente– España no lo es o lo es menos. En todo caso ¿qué norma jurídica es la que se rige por el sentimentalismo propio de los nacionalistas? Y por seguir utilizando la dilucidación gubernamental ¿qué lugar ocupan los sentimientos, y los votos, del resto de ciudadanos depositarios de la soberanía nacional que consagra la Constitución?
Zapatero se está liando, nos está liando y la está liando. Miren si no alguna de las fórmulas bacterianas desveladas por Carmen Chacón en Catalunya Radio: 'entidad nacional', 'comunidad nacional', 'realidad nacional'. Es decir, que el presidente se decanta por la visión sentimental nacionalista, y así, declara que Cataluña será una nación designada mediante una nueva formula bacteriana zapateril. Lo dicho: que Zapatero pretende separar Cataluña del resto de España. Y es que, si hubiera profundizado algo más en sus estudios y formulas, habría observado un principio inmutable: Los polos magnéticos iguales se repelen. Si España es una nación confirmada históricamente, consignada en la Constitución y reconocida internacionalmente, otorgar a Cataluña la misma categoría deshace la indisoluble unidad de la nación española.
Por lo demás, lo que niega Zapatero y con lo que experimenta es ampliamente dominado por el discurso de sus compañeros de Estatut. De tal modo, el presidente de CiU, Artur Mas, afirma sin rubor que Cataluña se siente nación y 'lo seguiremos siendo lo diga o no el Estatut'. Igualmente, el ultra Carod Rovira después de afirmar que 'somos una nación, y lo sabemos de toda la vida' muestra bastante desinterés por las aficiones físico-químicas del presidente: 'no hace falta buscar más fórmulas'. Y es que Rovira y Mas saben lo que quieren, inflexibles con su independentismo, Zapatero sólo les suministrará la formula: E= ZP8*
* ESPAÑA = ocho ZaPafórmulas para desunirla.
Y es que nuestro doctor Bacterio de la política en el fondo es un sentimental, como así lo asegura De la Vega afirmando que "el presidente maneja distintas fórmulas para hacer compatible el sentimiento de quienes creen que Cataluña es una nación con el de los españoles que consideran que la única nación según el Art. 2 de la Constitución es España". Pues ya nos dirá lo señora De la Vega como se hace, porque es muy difícil conciliar una cosa con su contraria. Es decir, que si Cataluña es una nación –como sienten algunos y presiente el presidente– España no lo es o lo es menos. En todo caso ¿qué norma jurídica es la que se rige por el sentimentalismo propio de los nacionalistas? Y por seguir utilizando la dilucidación gubernamental ¿qué lugar ocupan los sentimientos, y los votos, del resto de ciudadanos depositarios de la soberanía nacional que consagra la Constitución?
Zapatero se está liando, nos está liando y la está liando. Miren si no alguna de las fórmulas bacterianas desveladas por Carmen Chacón en Catalunya Radio: 'entidad nacional', 'comunidad nacional', 'realidad nacional'. Es decir, que el presidente se decanta por la visión sentimental nacionalista, y así, declara que Cataluña será una nación designada mediante una nueva formula bacteriana zapateril. Lo dicho: que Zapatero pretende separar Cataluña del resto de España. Y es que, si hubiera profundizado algo más en sus estudios y formulas, habría observado un principio inmutable: Los polos magnéticos iguales se repelen. Si España es una nación confirmada históricamente, consignada en la Constitución y reconocida internacionalmente, otorgar a Cataluña la misma categoría deshace la indisoluble unidad de la nación española.
Por lo demás, lo que niega Zapatero y con lo que experimenta es ampliamente dominado por el discurso de sus compañeros de Estatut. De tal modo, el presidente de CiU, Artur Mas, afirma sin rubor que Cataluña se siente nación y 'lo seguiremos siendo lo diga o no el Estatut'. Igualmente, el ultra Carod Rovira después de afirmar que 'somos una nación, y lo sabemos de toda la vida' muestra bastante desinterés por las aficiones físico-químicas del presidente: 'no hace falta buscar más fórmulas'. Y es que Rovira y Mas saben lo que quieren, inflexibles con su independentismo, Zapatero sólo les suministrará la formula: E= ZP8*
* ESPAÑA = ocho ZaPafórmulas para desunirla.
LOS 9 MAGNÍFICOS
En el 35º Congreso del PSOE celebrado en el 2000, José Luis Rodríguez Zapatero se impuso a José Bono sólo por nueve votos. Ahora bien, contrastadas las últimas encuestas en diferentes medios, las cuales recogen la primera mayoría que obtendría hoy el PP de celebrarse elecciones, se certifica la caída en picado de la popularidad de Zapatiestos de mis alianzas. Por lo tanto, tenemos que convenir que muy probablemente esos nueve ingenuos socialistas estarán hoy más que arrepentidos del sentido de su voto, así como de la confianza puesta en la capacidad del perenne liberado del partido socialista hoy devenido en Presidente del Gobierno: Rodríguez Zapatero, José Luis. Como arrepentidos están, por más que lo oculten –o no tanto– los Guerra, González, Borrell, Paco Vázquez, Barreda, Ibarra etcétera, etcétera. Y es que, la cosa pinta negra no ya para el futuro del actual presidente del Gobierno, sino para el porvenir del mismísimo PSO...E.
Y miren que la cosa habría podido ser de otra manera. ¿O es que alguien se imagina a José Bono poniendo en duda el término ‘nación’? Ustedes creen que el hoy Ministro de Defensa hubiera acometido políticas tan complicadas como la Ley de matrimonios entre homosexuales, vendida como acuciante demanda social y que resultó ser ‘necesaria’ exclusivamente para Zerolo y su pareja junto a otras 25 o 30 personas más. La cosa es de locos. Y es que ha sido Bono el habitual apaga fuegos de Zapatiestos ante los norteamericanos en una política internacional de persistentes Desatinos; aquí en España la bombera torera en Guadalajara, Ceuta y Melilla ha sido De la Vega. El Presi Zapatero siempre se esconde en su ingenua-felizota sonrisa y sus clamorosos silencios, como cuando le preguntaron por la españolidad de Ceuta y Melilla o la posible co-soberanía de sendas plazas españolas. Sonríe y calla incluso cuando duda de la labor policial ante el incidente dramático que supone la muerte de unos desesperados inmigrantes, a pesar de que desde un primer momento los testimonios e informes policiales –ratificados después por la investigación– señalaban evidencias clarísimas de la brutalidad asesina de los mejarnis marroquíes que disparan por la espalda las oleadas humanas que ellos pastorean hacia España; los policías marroquíes venden a los inmigrantes las mismas escaleras que ellos construyen y dejan en la valla tras cada avalancha, e igualmente les cobran un ‘canon’ de estancia en el Gurugú, pagado no pocas veces mediante abusos sexuales.
Los despropósitos son tan continuos y la opinión pública está tan enervada, que ahora mismo el único que saca la cara por ZapaZerolo es Pepiño Blanco, lo cual revela una de las causas del hundimiento en la popularidad del Presidente. Zapatiestos se ha dejado atrapar por la insensatez que supone animar el proyecto etnicista, insolidario y anti-español que representan los separatistas. El Estatuto catalán es la culminación y la gota que colma el vaso, las encuestan solamente reflejan el cansancio ciudadano que adivina que los efectos colaterales de la matanza del 11-M son una onda expansiva que se extendió a las elecciones del catorce sentando a un incompetente en un sillón del que le cuelgan los pies.
Y mira que por nueve, sólo por nueve, ay, pudo salir Bono...
Y miren que la cosa habría podido ser de otra manera. ¿O es que alguien se imagina a José Bono poniendo en duda el término ‘nación’? Ustedes creen que el hoy Ministro de Defensa hubiera acometido políticas tan complicadas como la Ley de matrimonios entre homosexuales, vendida como acuciante demanda social y que resultó ser ‘necesaria’ exclusivamente para Zerolo y su pareja junto a otras 25 o 30 personas más. La cosa es de locos. Y es que ha sido Bono el habitual apaga fuegos de Zapatiestos ante los norteamericanos en una política internacional de persistentes Desatinos; aquí en España la bombera torera en Guadalajara, Ceuta y Melilla ha sido De la Vega. El Presi Zapatero siempre se esconde en su ingenua-felizota sonrisa y sus clamorosos silencios, como cuando le preguntaron por la españolidad de Ceuta y Melilla o la posible co-soberanía de sendas plazas españolas. Sonríe y calla incluso cuando duda de la labor policial ante el incidente dramático que supone la muerte de unos desesperados inmigrantes, a pesar de que desde un primer momento los testimonios e informes policiales –ratificados después por la investigación– señalaban evidencias clarísimas de la brutalidad asesina de los mejarnis marroquíes que disparan por la espalda las oleadas humanas que ellos pastorean hacia España; los policías marroquíes venden a los inmigrantes las mismas escaleras que ellos construyen y dejan en la valla tras cada avalancha, e igualmente les cobran un ‘canon’ de estancia en el Gurugú, pagado no pocas veces mediante abusos sexuales.
Los despropósitos son tan continuos y la opinión pública está tan enervada, que ahora mismo el único que saca la cara por ZapaZerolo es Pepiño Blanco, lo cual revela una de las causas del hundimiento en la popularidad del Presidente. Zapatiestos se ha dejado atrapar por la insensatez que supone animar el proyecto etnicista, insolidario y anti-español que representan los separatistas. El Estatuto catalán es la culminación y la gota que colma el vaso, las encuestan solamente reflejan el cansancio ciudadano que adivina que los efectos colaterales de la matanza del 11-M son una onda expansiva que se extendió a las elecciones del catorce sentando a un incompetente en un sillón del que le cuelgan los pies.
Y mira que por nueve, sólo por nueve, ay, pudo salir Bono...
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